lunes, 9 de octubre de 2017

Algo sobre los “Chantas”




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Mirando algo aburrido los canales de “youtube”, llegué por una casualidad a un programa grabado y llamado “En Su propia trampa”, y entonces descubro con asombro que un personaje que vi pidiendo ayuda hace ya un tiempo en el paseo peatonal de Concepción, con su cuerpo cubierto de llagas producto de una extraña enfermedad a la piel era un “chanta”, efectivamente el personaje estaba enfermo de soriasis, pero no le interesaba sanar, el explotaba comercialmente su enfermedad, y no le iba mal.

Lo anterior me llevo a reflexionar sobre la figura del “chanta” y se vinieron a mi memoria en tropel el recuerdo de supuestos sacerdotes, abogados, médicos, brujos y hasta la historia de un fantástico éxito en Estados Unidos de un conocido cantante nacional, el que se según su historia y en la cúspide de su fama en ese país era muy cercano a los grandes personajes de la música americana, un cuento.

En el día a día encontramos chantas que nos “cuidan” el auto mientras asistimos al concierto, al estadio o cualquier reunión masiva, los “cuidadores” llegan en oleadas, se reparten las calles y cobran por sus ”servicios” que normalmente duran unos 10 minutos después que nos fuimos, ello por si volvemos sobre nuestros pasos, lo mismo ocurre con algunos otros “chantas” que se han convertido en “propietarios” de calles en Santiago, y “arriendan” superficies y metros lineales a inmigrantes ( http://www.24horas.cl/reportajes24/reportajes-24-estacion-haiti-la-ley-de-la-calle-2483904)

Un caso histórico que recuerdo y que vi en vivo y en directo fue el del Cóndor Rojas, (https://es.wikipedia.org/wiki/Maracanazo_de_la_selecci%C3%B3n_chilena) personaje muy querido al cual la barra enemiga prácticamente lo eliminó en forma vil, al menos eso fue lo que yo vi, pero luego sabemos lo que sabemos, otro cuento.

Pero no sólo tenemos personas “chantas”, hemos conocido una enorme cantidad de organismos “chantas”, de puro cuento, el caso más triste quizás sea el de las “universidades”, alguna de las cuales ya han caído de sus falsos tinglado administrativos que las mantenían paradas, para dejar tras de sí el desconcierto, alumnos y profesores en la calle y el cartel de ex “clientes” de “chantas” dispuestos sobre sus hombros, lúgubre, y claro, en medio de la sociedad en que vivimos, pasan a la siguiente etapa, a ser víctimas de la discriminación por haber salido o al menos haber estado en un organismo ”chanta”, un perfecto circulo de mala suerte.

Lo mismo ha pasado con las organizaciones financieras que ofrecen rentabilidades “anormales”, desde Inverlink (https://en.wikipedia.org/wiki/Inverlink_case) hacia adelante no nos hemos dejado de sorprender, y quizás el caso Garay ( http://www.ahoranoticias.cl/noticias/nacional/192640-paso-a-paso-la-cronologia-del-caso-garay.html ) sea el summum del “chanta” chileno, el personaje de marras nos tenía a casi todos llorando por su dramático caso para luego caer en una desazón colectiva, y para algunos en la angustia de perderlo todo.

No sé porque somos productores de “chantas”, pero estamos rodeados de ellos, mucha gente se afana inventando cuentos para ser lo que no es y así tener lo que no se tiene por el camino largo y fatigoso de los logros personales, el camino de las verdaderas habilidades, pienso que hacer “la cortada” puede ser la explicación, “hacer la cortada” no es un chilenismo que aparezca en los glosarios internacionales, pero significa para cualquier chileno seguir el camino corto, la vía sin esfuerzo para lograr algo.

Otro acercamiento a explicar al chanta chileno según algunos editoriales es por su “viveza”, (http://www.biobiochile.cl/noticias/2015/08/02/la-viveza-del-chileno.shtml) es decir esa condición de “despierto” que le permite descubrir las fallas del sistema con sólo mirarlo, es de diagnóstico rápido y un experto para crear el atajo o hacer que las reglas funciones para él en particular, así por ejemplo, muchos “enfermos” disfrutan de licencias médicas bien pagadas mientras los verdaderos enfermos sobreexigen tristemente su humanidad para cumplir sus obligaciones.

¿Qué hacer?, a veces esto parece un campo minado, escuchando las instrucciones de algunos médicos en sus consultas, no dejo de preguntarme internamente ¿será médico este tipo?, o es un chanta, no lo sé, y es esa una parte del problema, falta información sobre personas e instituciones en formato fácil, transparente y de dominio público, información certificada que acredite sus competencias, solvencia y sobre todo, que sus roles y actuaciones puedan ser fiscalizadas.

El generar tanto “chanta” por metro cuadrado es una problemática social, no está bien, en realidad no somos “vivos”, si lo fuéramos seríamos una nación altamente competitiva, se nos ocurrirían soluciones novedosas, creativas, triunfaríamos en el mundo globalizado, en cambio hay una tendencia a empinarnos sobre montañas de espuma, nada sólido, en mi propio caso, y como acostumbro a revisarme antes de dispararme en el pié, muchas veces me veo cansado sobre ciertos temas que tengo que desarrollar y visualizo una vía que podrían desembocar en actitudes chantas, y me doy cuenta que la barrera que uno mismo levante lo salva, y esa barrera es el trabajo, la perseverancia, por lo tanto opino que es bueno poner al descubierto a los “chantas” en todo tiempo y lugar, pero quizás más importante que esa acción condenatoria sería que existiera en la conciencia colectiva de cualquier hijo de vecino, que las cosas y los logros sólo llegan con trabajo y esfuerzo duro, nada más.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Esperemos lo mejor.





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A propósito de los hechos conocidos por un reportaje de un canal de televisión en la Municipalidad de San Ramón en Santiago, (http://www.elmostrador.cl/ de 2 de octubre del 2017), y dejando de lado lo principal, la posible presencia de la tenebrosa narco-política, se pude entrever en el ambiente otras prácticas que parecen pasar "piola", y a las cuales nos hemos acostumbrados, son prácticas que dan cuenta de la forma "compleja" en que ha evolucionado el manejo de la administración pública en Chile.

En el panorama que muestra el reportaje de marras, y poniendo atención en las irregularidades en torno al caso más grave denunciado, quedan en evidencia en ese municipio dos prácticas casi endémicas a esta altura en la democracia criolla , por ello hay que decir que son prácticas que podría darse en cualquier otro municipio u organismo público, no sólo en este caso en forma especial, y ciertamente causan escozor, una suerte de malestar ambiental aunque de murmullos y solapado, en parte porque hay mucho de injusticia en ellas, este artículo, respetando la idea que todos pueden ser inocentes y no se trata de hacer leña del árbol caído, porque el objetivo que lo inspira es mejorar, no dañar, tratará de ponerlas en relieve porque algo debe cambiar,... por el bien de todas y todos.

Una primera práctica malsana se puede leer del escenario en cuestión, al poner atención, es posible visualizar que pululan personas que podríamos llamar "amiguitis" , es decir, "amigos" y conocidos del jefe, tanto en cargos de responsabilidad, profesionales u operativos. Así las cosas, hay que tener un pensamiento muy básico, párvulo, para creer que quien llega a algún cargo público en ese contexto, y quizás en cientos de otros a largo del país , es por méritos y no por "pitutos" , esta práctica malsana se está convirtiendo en la regla en el sistema público y nos estamos acostumbrando, vamos como zombis buscando "pitutos" y los más lanzados haciendo postgrados en " pitutología".

En el mismo escenario se puede poner atención a la otra práctica malsana, a la cantidad de contratos que crea el organismo estatal y en general el estado día a día, la crítica que he escuchado( http://www.soychile.cl 21 de julio 2016) , más bien vox populi , señala sin asco que muchos conglomerados políticos se han transformado en agencias de empleo, y esto parece ser así, porque estando la economía general en un estado achacoso, complicado, refugiarse y refugiar a los "amiguitis" del alma en algún puesto estatal es una alternativa saludable, ...para algunos.

Para el primer caso, la situación se ve difícil, me he preguntado a mi mismo si yo, quien suscribe, en el hipotético caso de asumir algún cargo de alto nivel, ¿podría llamar a mis amigos o aún a mis hijos para alguna dependencia pública de mi control?, y sobre todo si veo que estos no tienen trabajo o tiene uno mal remunerado- aprovechemos de señalar que el estado está hoy por hoy pagando mejor que la empresa privada (http://www.mdzol.com/nota/681037-salario-publico-vs-privado-quienes-cobran-mas/ ), y claro, quizás todos mis ataques de transparencia y ética podrían entrar en un régimen de cuidado, no es fácil el asunto, mis parientes y amigos pueden estar precalentando a la espera que yo asuma mi cargo, es casi normal, entonces pienso que para no pecar e irse a los infiernos de las malas prácticas, se debe tener ayuda, y esa ayuda es legal, normativa y hasta social, las normas deben impedirlo no importa si se nos parte el alma, y si alguna lagrimita se nos cae en el proceso, deben entrar los mejores, y los "amiguitis" quizás deban esperar.

Liberarnos de esa práctica poco transparente o tribal que se ha instalado en Chile, como en muchos otros lugares del mundo es ir contra "algo" del instinto natural, tendemos a cuidar la parentela y los amigos, por lo demás son estos los que se la juegan más que nadie para apoyar a los candidatos y se alegran verdaderamente cuando son electos, pero es un deber ser transparente y evitar caer en juegos dinásticos, por lo tanto parece ser tiempo para legislar en forma más dura y colocar sanciones que disuadan la práctica, sé que algo existe sobre esas incompatibilidades en muchos cuerpos legales como las que imposibilitan la relación parental alcalde-concejal ( ley 20.740), pero parece que las normas son fácilmente burladas y sobre todo las sanciones podrían no ser suficientes.

En el segundo caso de prácticas malsanas, un ciudadano a pie se pregunta ¿cuál es el límite de las contrataciones?, ¿infinito?, ¿podemos todos ser funcionarios del estado?, huele a totalitarismo, me imagino que las platas que recoge el estado de nuestros impuestos y de todo nuestro quehacer económico tienen como primer destino el desarrollo integral y la ayuda social a los más carenciados, en caso contrario se está haciendo un " juego de piernas" funcionario, porque en realidad sin no hay más caja para iniciar acciones no hay partido, en ese escenario, mientras se espera tener más recursos para obras públicas, salud, infraestructuras, desarrollos urbanísticos etc, etc, se pre-calienta eternamente con formularios, evaluaciones, estudios y consultorías que se consumen las horas contratadas pero también los presupuestos, entonces parece lógico suponer que algún equilibrio debe haber, no todos pueden trabajar en el municipio, pero no solo eso, si hay contrataciones justificadas, reales, y por verdadera necesidad todos debería tener la oportunidad de alcanzar ese puesto, es un tema de competencias y mérito, no de conocidos ni de demostrar "dirección política" , una manera elegante de decir que eres de los "nuestros", dicho de otra manera, deberíamos evitar a toda costa los "tongos".

Racionalizar y ser más ejecutivo es al parecer el llamado que corresponde, consecuentemente un gurú en la materia podría decir que se debe evitar aumentar la contratación de personas con otros fines, con ello, el equipo de trabajo no lleva tanta grasa de ayuda innecesaria, pero claro, una vez más no hay que ser inocente, porque cuando hay tasas de desempleo complicadas hay que ayudar, y si se comulga con el gobierno de turno se puede leer como un deber, pero hay que recordar, y aunque suene feo decirlo que el corazón de abuelita puede resistir, y son los objetivos para los que existe el organismo en cuestión lo que verdaderamente importan, lo primero es lo primero.

En ambos escenarios se ve que podríamos estar haciendo un mal negocio, porque se deja afuera el mérito, la especialización, las competencias, es un error mayúsculo que pagamos todos, es decir cambiamos platos bien preparados, con ingredientes de primera y de alta cocina, por abundantes calditos de pollo falso y en polvo.

Ya finalizando, y deseando que en el caso del municipio investigado no se demuestre la presencia de la narco-política, y todo sea un mal sueño, porque si eso llegara a ocurrir, ¡sálvense quien pueda!, o al menos que en esa hipotética etapa de terror se nos pille confesados, pero seamos más optimistas, lo que pasa y he descrito son malas prácticas como generar excesos de contratos para obras fantasmas y quizás otros errores que debemos remediar, entre ellos transparentar los llamados a cargos público, ello con el noble objetivo de permitir que cualquier hijo de vecino, con las competencias necesarias, con mérito y por su esfuerzo, tenga la vida que merece.

jueves, 28 de septiembre de 2017

¿Viejos, cansados y sin dirección?



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Pasa el día, por desesperante que esto parezca otro día se ha ido y no podemos detenerlo, aparentemente seguimos avanzando en la única dirección posible, la cual conocemos y sabemos que tiene un destino final. Hace algunos días, algo hizo “ clic” en mi mente mientras sacaba cuentas cuantos años me quedaba para jubilar y cuanta renta aproximadamente tendría para… esos días finales. La impotencia de ver cómo pasa el día es un tema que no deja de incomodarme, pero veo tantos y tantos casos en que personas sanas e incluso aún jóvenes que se levantan para desarrollar una jornada rutinaria que en síntesis, es una manera autómata, algo simplona y hasta inconsciente de pasar el día, de gastar esa reserva de tiempo que aún tenemos.

Me hizo clic el hecho que ya hace demasiado tiempo que trabajo en la misma parte, y que me dedico a lo mismo, que cada vez me cuesta más levantar un proyecto de vida y cumplirlo, que por las tardes me cuesta más y más escribir, pero lo que me dio un sobresalto nervioso y preocupante fue que ese día pasó sin pena ni gloria, había jugado a pasar el día.

No puedo dejar de pensar en la persona que llega cada noche a cuidar el condominio donde vivo, en su vigilia nocturna obligada, este guardia probablemente luchará por mantenerse despierto pero es seguro que dormirá alguna hora allí sentado, luego cuando llegue el alba se levantará de su silla, irá a su casa y dormirá hasta muy tarde, para luego hacer unas cuantas cosas rutinarias y volver de nuevo a su asiento nocturno, habrá pasado un día más de su vida.

¿Cuántas personas he visto por años y años en lo mismo?, cada día igual, algunos vendedores ambulantes del centro de la ciudad los he visto por años vendiendo, ahora paraguas, ayer la novedad del año, a finales del año pasado los calzones amarillos, y tantas, tantas veces los “ pendrai a luca”, la corrida nerviosa porque vienen “los pacos” , la pelea con el “nuevo” que llega, la lluvia, el frio, y “la calor”.

Pero no sólo ellos, la gente envejece en las multitiendas, gran parte del día paradas, atendiendo o conversando hasta acabar su jornada muy tarde, y luego a casa para que el otro día ocurra lo mismo, las mismas copuchas, las mismas rutinas una y otra vez para que algún día llegue la jubilación, ¿el premio?, la jubilación, ese destino final, ese deshuesadero que nos espera como antesala antes de llegar a la última estación.

Creo que pasa lo mismo como mi país, es obvio que este conjunto social, económico, cultural y territorial que llamamos Chile nos sobrepasará, tendrá más vida, pero me da la impresión que se está asumiendo viejo, está cansado esperando la jubilación, mi hipótesis es que siente que ya no se tiene la fuerza vital que le permita pensar, diseñar y ejecutar proyectos de vida, está agotado, sin fuerzas y mirando como otras naciones llevan a cabo fabulosos proyectos propio de la juventud.

Quizás no sabemos en forma colectiva la edad que tenemos, pero hay algo más grave, no sabemos hacia dónde vamos y con alguna certeza estamos pasando el día en forma colectiva, en parte porque los que deberían actuar como cerebros están dormidos o entretenidos jugando a PlayStation o dedicándose al copy and paste , o los que debería actuar como músculos están heridos o demasiado flojos, otra posibilidad es que como totalidad, como colectivo nacional estamos enfermos de debilidad , estamos achacosos, con problemas de respiración porque hemos creado un ambiente algo enrarecido, lleno de gases tóxicos, un síntoma, un candidato a presidente cree que podemos aspirar a ser una sociedad como Corea del Norte. ¿?

¿Qué estamos haciendo en forma colectiva?, ¿alguien lo sabe?, ¿tenemos alguna dirección hacia donde nos dirigimos?, quizás pasa lo mismo con las ciudades, estas pueden ordenarse en la urbanística legal, normativa, pero no tienen proyectos de ciudad, visiones colectivas a los cuales apuntar y alcanzar, están al tranco del viejo con paso cansino, y el país al parecer también, este y sus ciudades están pensando en la jubilación.

El “cómo” pasamos el día no es una cuestión de la cual estemos muy claros, es un asunto que va algo más allá de las actividades personales y que el ritmo de las rutinas oculta o provee explicaciones banales, explicaciones de todo tipo para decir que hacemos cosas por la cual nos pagan, pero en realidad no sabemos exactamente en qué parte del proyecto colectivo estamos aportando porque este quizás no existe, o si lo hubo y estuvo a la vista de todos, los grupos de presión se han encargado de borrarlo.

Para agregar valor a la vida que llevamos, hacer algo que valga la pena, algo de la cual apuntarnos en el libro de la historia humana, quizás se requiere tener un o unos proyectos en conjunto y considerarnos como nación algo más saludable, joven, sana y llena de proyectos y posibilidades, algo que nos dé sentido, no para ser los matones del barrio ni para inflar el EGO colectivo, más bien para sentir que apreciamos estos instantes de vida como el regalo que son y que a su vez le regalamos a nuestro país con el esfuerzo diario, es en ese caso donde me acuerdo de un viejo dicho, haz tus propios planes/proyectos pronto porque en caso contrario sólo ayudarás a realizar los planes/proyectos de otros, pienso que esto es válido también para un país como el nuestro.

martes, 26 de septiembre de 2017

Esa "Otredad" que no piensa lo que nosotros pensamos



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Por estos días el conocido cantante Joan Manuel Serrat , se atrevió a dar una opinión disidente sobre el llamado a un plebiscito para la salida de Cataluña de España, consecuentemente se vio afectado por una lluvia de epítetos de todos los calibres, ante su reflexiva opinión que las condiciones no estaban para tal evento independentista, fue tachado entre otros insultos, de fascista, de facho.

El caso de Cataluña no es ajeno a lo que pasa en nuestro país, las personas en muchos casos se guardan sus opiniones para cuando estén en la urna de votación, cuando no hay cámaras de video ni personas merodeando por ahí, recién allí son capaces de decir lo que piensan, lo que ocurre es que vivir en sociedad y decir lo que se piensa es toparse cara a cara con la intolerancia.

Me ha ocurrido, y el mote de "fascista" o "comunista" es sólo parte de la batería de epítetos que tiene el intolerante cuando ve que no compartimos sus puntos de vistas, su enfoques o lo que la gran masa toma como verdad, es una constante que afecta a quien va contra la corriente, muchas veces en lo que denominamos "políticamente correcto", al opinar distinto se expone a ser el mono de goma a quien todos quieren golpear.

En la misma idea, no me gustan las leyes mordaza, es cierto que algo hay que hacer contra la intolerancia, contra el odio, y quizás esté bien en tiempos de plena democracia, cuando los poderes funcionan por separados, cuando hay garantía contra acusaciones falsas, contra acusaciones interesadas en destruir la honra y a veces la carrera política o simplemente pública de algunas personas, eso ocurre en la democracia abierta, real, pero en el caso que se caiga en cierto totalitarismos, o semi-totalitarismos como es bastante dado nuestro continente, esas leyes se convierten en la cruz de muchos.

Mi pensamiento sobre este tema lo he expuesto antes, y tal como dice Serrat, la gente no sabe que es el fascismo, tampoco me parece que quieren saber de qué se trata, es decir, lo que la gente en general, sobre todo el intolerante maneja o cree saber sobre esa triste realidad, son caricaturas, son burdas ideas que construye en su débil mente y que aplica sin más sobre personas muy alejadas de esas ideas o formas de pensar y actuar , es muy parecido a nuestras pre-concepciones raciales o religiosas, todas caricaturas.

No pretendo dar clases de tolerancia, porque a veces no soy todo lo tolerante que quisiera ser y debo tomarme un tiempo largo para darle vueltas a algún asunto, debo leer sobre el tema y atender a mis gurúes favoritos para atemperar la cosa, y sólo entonces mantengo mi opinión o la cambio. Así las cosas, pienso que el camino para evitar el uso de epítetos o crucificar a alguien que no comparte nuestra opinión, pero que es capaz de entregar y desarrollar sus argumentos o razones para ello, es decir no usa slogans, creencias o falacias tipo "argumentum ad populum" , es un camino personal, implica manejar información, tener las herramientas para analizar y además tener el tiempo y las ganas para reflexionar, es decir es un camino que al parecer a la gran masa le importa un bledo.

Por otro lado, muchos hablan de dialogar, de abordar ciertos asuntos mediante el diálogo, lo cual parece siempre un opción válida y hasta única ante la intolerancia, pero luego surge la verdad, el que pretendía o cacareaba dialogar en realidad usa la tribuna para disparar sus arpones envenenados, para concentrar sus esfuerzos en desacreditar , e ironizar sobre los argumentos del otro, pero sobre todo para intentar colocar frases y letreros para que la gente que escuche o lea, extraiga entre líneas "fascista" o "comunista " , esta es una práctica muy recurrente y pienso que hay post-graduados en el tema.

Es tan difícil ser tolerante cuando se tiene una opinión formada sobre algo, cuando se han asumido convicciones profundas y ello no es aceptado por los otros, esa otredad que nos molesta, entonces, supongo y sólo eso, lo supongo, que al parecer nuestro cerebro comienza a calentarse, a convulsionar, hasta que logra ubicar el epíteto, el insulto más duro, o la peor caricatura que tenga guardada para expulsarla por cualquier medio a su disposición y desahogar así su intolerancia.

En fin, lo que pasa con Serrat es parte del juego diario que enfrentamos todos, si lo miramos en forma positiva al parecer vamos a mejores estadios de tolerancia y de aceptación de la idea fundamental que no somos dueño de la verdad, y con ello al parecer vamos en la dirección correcta, aquella que nos lleva a respetar las opiniones de los otros. Esperemos que esto siga cultivándose, porque al fin y al cabo, cuando alguien se atreve a dar su opinión sobre un asunto complicado en forma abierta, argumentada y además muestra capacidad de escuchar a su interlocutor, ganamos todos, en caso contrario, la urna secreta del voto recibe nuestro pensamiento, pero en ese caso le endosamos la representación de nuestras ideas a otros, a quienes luego cuando algo no nos gusta criticamos en forma lacerante.



miércoles, 30 de agosto de 2017

¿Donde está la verdad?, una búsqueda desesperada



Imagen desde https://media.licdn.com

Estos días se ha anunciado que un canal de televisión confrontará el historial de declaraciones de políticos de peso, en especial los candidatos a presidentes, el objetivo es revisar sus “ranking” de verdad y mentira, el programa tipo “Fact Check ” ha señalado : “La idea es justamente chequear qué afirmaciones de los candidatos que participarán en Aquí Está Chile son verdad y cuáles son mentira.”, sobre este tema recuerdo una sentencia que se podría asumir en este caso, “en una guerra la primera víctima es la verdad”, aunque suene a saber popular y a otro contexto más oscuro e inhumano, la contienda electoral tiene mucho de una guerra de declaraciones, justificaciones y emplazamientos.

El concepto de fondo es la verdad, sobre ella, mi tesis es que la verdad ha sido víctima de un secuestro y no se sabe donde esta, muchos se auto-convocaron para colaborar en el acto delictual de secuestrarla y mantenerla alejada de nosotros, hoy estamos cada vez más confusos y propensos a la sospecha, quizás todos somos responsables en alguna medida y probablemente seamos hasta sus carceleros, mientras tanto nos conformamos con sustitutos tipo “sucedáneo”.

Cuando miramos en perspectiva el mundillo de sucesos que se desliza ante nuestros ojos, esa avalancha de acontecimientos , de discursos políticos, económicos, sociales y hasta ambientales que van dando forma a nuestra realidad, tanto local como global, se siente una especie de desazón, ¿quién dice la verdad?, ¿quién miente?. Al parecer mucha gente opta por construir “su verdad” sobre sus asuntos, por esa vía se convive sin mayores contratiempos con los otros porque se llega al convencimiento íntimo que todos mienten.

Para algunos defensores convencidos, lo que se dice de algunas naciones es un constructo interesado para enlodarlas, para desprestigiar ciertos procesos sociales y consecuentemente se trabaja muy duro para que esa “verdad” no se conozca, se piensa por parte de los afectados que se impone un sustituto, una verdad alternativa y opuesta, una mentira. Pero a su vez, cuando esos gobiernos pretenden mostrarnos “su” verdad de los hechos y sus propios discursos programáticos, supuestamente en pos de una mejor calidad de vida y libertad para su gente, nos entregan un paquete de propaganda envuelto en papel de regalo, unos slogans para repetir y un mono de goma a quien odiar, todo producido por el régimen, no hay verdad.

En el mundillo de la economía no abundan las certeza, o algo que sea creíble al cien por cien, se dicen cosas, algunas más sospechosas que otras, entre ellas no confío para nada en el futuro de mi fondo de jubilación, “alguien” se encargará de esfumarlo, no sé si esos agentes locales muy preocupados de derrumbar el sistema pero sin praxis ni conocimientos del oscuro mundo de las finanzas, o el estado que tiene la tendencia a la apropiación indebida cuando se lo ha gastado todo, cuando su propio populismo lo sobrepasa, o la multinacional del dinero que actualmente lo maneja, este último candidato podría “evaporarse” junto con las jubilaciones en un día negro (black Day) tal como ocurrió con el caso de Lehman Brothers , esa gigantesca evaporación de nivel global que hizo que mucha gente perdiera todo, perdiera sus bienes y su vida. https://economia.elpais.com/economia/2016/09/15/actualidad/1473927113_403186.html . Hoy, el chanchito esta sabroso y los lobos están circundando por alrededor contándonos sus propias “verdades”, ¿a quién creemos?.

Constatamos también en este tiempo que nos ha tocado vivir, groseras crisis políticas por todos lados, la gente ya no se entiende, o no quiere entenderse porque ha concluido que conoce la “verdad” del otro lado, y supuestamente esa “otredad” tiene planes siniestros. Tanto en nuestra América Latina como fuera de ella las sociedades están entrampadas en una cantidad asombrosa de conflictos, para quienes no lo saben, el equilibrio de paz entre China y la India pende de unos cuantos hilos muy delgados, https://www.vice.com/es_co/article/vdka38/china-e-india-estuvieron-a-punto-de-ir-a-la-guerra-la-semana-pasada allí como en tantos otros lugares no se sabe quien dice la verdad, podríamos especular conociendo lo que pasa con ella que quizás no la haya, o probablemente no esté de ninguno de los lados en conflicto sino en otro lado, y entonces todo el escenario sea un océano de mentiras por las cuales morirá mucha gente.

En el área medioambiental tampoco sabemos si es verdad el calentamiento global o es simplemente un proceso más de la naturaleza, deja boquiabierto lo que opinan algunos científicos dedicados , http://www.petitionproject.org es decir, ignoramos de frentón, más allá de la creencia, la agitación mediática o las convicciones personales, si con la información que tenemos o logramos capturar, podemos asumir que hay evidencia contundente que somos nosotros los que estamos calentando el sartén para freírnos , o es otro proceso de los muchos que ha tenido el planeta que deja a los habitantes terrícolas convertidos en estatuas de hielo o pilas de carbón cada cierto tiempo. Hay especialista para todo, juntos han elaborado una especie de coctel donde se nos invita a elegir nuestra propia verdad, a nosotros, los que no sabemos nada del asunto.

Lo que estamos presenciando en el día a día es que no tenemos idea que está pasando con la verdad, ayuda a este escenario el afanoso trabajo de los teóricos de la conspiración, las redes sociales y la ambición política y económica, por ello la verdad sustituta es una necesidad , se crea se consume y se olvida, ocurre con este concepto como con otros productos de la industria del diseño y la dolce vita, lo trágico de esta práctica es que cuando la verdad realmente aparezca, cuando se logre liberar de sus captores nos ocurrirá como a Penélope en la canción de Serrat, Joan Manuel, no la reconoceremos y la despreciaremos esperando que llegue indefinidamente sentados en la estación.

viernes, 18 de agosto de 2017

Ojo al charqui



Imagen captada de :https://cl.pinterest.com/pin/376472850084378667/

De vez en cuando salen a la luz asuntos que ocurren en la parte oculta de la administración del estado, asuntos como manejos que nadie conocía, formas de operar y de obtener abultados beneficios frente a los escasos o “normalitos” de la generalidad, o la entrega “generosa” de recursos que se supone escasean, y también de vez en cuando salen a la luz la presencia de “descuidos” que permiten la “desaparición” de otros tipos de recursos que se supone están a buen recaudo.

Entre esos hechos que inesperadamente se revelan destaca la existencia de “pozos mágicos”, fuentes de recursos de las cuales muchos beben durante años, ello en forma abusiva, en completa oscuridad y circundados por un entorno de silencio. Los casos más conocidos son los llamados jubilazos y otros bonos por “retiros”, no sabemos cuántos de esos “pozos mágicos“ existen y están en “explotación”, además tenemos una capacidad limitada para visualizar en profundidad aquellos que se descubren, en parte por la calidad de la información, unos retazos que proviene probablemente de alguna investigación periodística del noticiario de la noche, a veces aparecen otros hechos, o mejor dicho se “alumbran” otros hechos, entre otros “incidentes” por la casual detección de algún organismo no comprometido con aquel trabajo oscuro o quizás la simple denuncia de alguien que también quería los beneficios y no los tuvo, por lo tanto se rompe el silencio y algo conocemos.

En materia de “descuidos” millonarios” , a veces pensamos que se superaron algunas metidas de pata o hechos delictuales como el conocido “Davilazo” , pero el año 2014 se denunció que la empresa estatal Codelco ( Emol 01/06/2014) habría perdido unos 4.700 millones de dólares por fallas del mismo tipo, o algo que parece increíble, o derechamente insano y de muy mal manejo en la seguridad, la pérdida de ¡cuatro mil toneladas de concentrados de cobre!, hecho denunciado por CIPER el 26 de octubre del 2016.

Un escenario reciente es el que se conoció con motivo de los incendios forestales y sus desastrosas consecuencias, allí tuvimos conocimiento de millonarias transacciones que involucraban al estado, tanto para el incentivo de las plantaciones como para la prevención y reacción en caso de incendio, se reveló de improviso un universo de situaciones anómalas, relaciones y manejos oscuros que nos enteramos con sorpresa e inicial incredulidad , en parte la oscuridad se “alumbró” gracias a la denuncia de un reportaje , el llamado “ cartel de fuego” (Ciper 2017)allí tomamos conocimiento entre otros de millonarios contratos que quizás no sean necesarios, sobrepagos, evaluaciones poco rigurosas, y probablemente todas anteriores.

Al día de hoy, cuando escribo estos textos, podemos apostar pero no sabemos quién alcanzará la presidencia en la próximas elecciones, el hecho es importante, mucho de la sociedad se juega en estas ruletas y puede que haya o no suerte, pero parece importante también y por el bien del país, no importa que conglomerado llegue a palacio y nos gobierne, que los convenzamos antes de ser gobierno de la necesidad de ser más eficientes en el manejo de los recursos que se disponen, sin duda esos recursos en un mundo convulso, lleno de incertezas y buitres deben ser bien resguardados y manejados, pienso que ellos podrían escuchar, quizás sueño despierto.

Me he preguntado sobre este panorama, ¿qué se puede hacer?, si en todos los casos conocidos los fiscalizadores, controladores y mecanismos de regulación no funcionaron, los procedimientos que el estado ha diseñado no sirvieron, entonces , ¿qué podemos hacer desde afuera?, por otra parte, los ciudadanos y ciudadanas que ponen el grito en el cielo luego del “destape” de algunos de esos hechos , callan para siempre porque “resetean” su memoria para dejar espacio para el partido de futbol, o se vuelve vapor de agua todo el asunto ante el chiste del cómico de tv que banaliza los hechos, mala actitud, pero probablemente todos tendemos a poner en “amnésico” el piloto automático del día a día.

No es un asunto fácil plantear ideas de solución a este problema u otros similares, pero se me ocurre a partir del hecho que el estado se dirige por “representantes” de los ciudadanos, pero no por los ciudadanos mismos, que se puede delinear una idea que los involucre, propongo la formación de un grupo que podría denominarse “revisión ciudadana”, ciudadanos a pie que pongan “ojo al charqui”, probablemente a partir de varios registros de consultores especializados y multidisciplinares, un grupo así podría actuar como un comité revisor de cuentas, un revisor integral, y operar protegido por alguna legislación especial que permita hacer un trabajo serio y en una convocatoria similar a los jurados norteamericanos, es decir un día llega una comunicación al domicilio para constituirse en revisión a algún organismo del estado y listo, una obligación, es decir mediante una tómbola y el azar se deberían revisar los organismos a fondo en un período también desconocido, el sentido común aconseja no menor a unos tres años.

Pensando sobre este tema, me doy cuenta que es fácil diagnosticar, estamos llenos de diagnósticos, pero plantear soluciones es cosa seria, difícil, se requiere algo de creatividad, pero una idea fresca puede aparecer después de darle vueltas y vueltas al asunto.

viernes, 4 de agosto de 2017

Empatía por el dolor ajeno.




Imagen tomada de https://lamenteesmaravillosa.com

Hace poco me enteré el triste caso de una pequeña niña que fue llevada a la fuerza al SENAME pese a la férrea oposición de uno de los padres, y sobre todo, lo más espectacular, la oposición de los vecinos quienes reaccionaron en forma organizada para evitar la medida, sin embargo nada cambió el curso de los hechos, la niña terminó en manos de ese organismo. Paralelo a eso, también supe del caso de otra menor que fue adoptada en circunstancias más o menos oscuras.

A estas alturas del destape de los casos del SENAME, esa sigla suena triste, simboliza una parte oscura en el funcionamiento de los organismos estatales, y en nuestros pensamientos se comienza a construir un sórdido vínculo de ese servicio con la muerte y el sufrimiento de inocentes. Hasta donde es de conocimiento público se sabe que unas 1313 personas, mayoritariamente niños de varias edades y adultos jóvenes han fallecido en un período de 11 años, una brutalidad, algo que cuesta dimensionar, con pensarlo reflexivamente se nos da vuelta la cabeza, y viendo la indefensión de las victimas viene un sabor amargo y una suerte de “ irse a Black”, además de una extraña sensación de impotencia, esa desagradable sensación de trágica contención que se viene incrementando por este y otros casos.

Pueden haber muchas explicaciones para los hechos y con ello se entiende el difícil papel de los funcionarios, recuerdo entre otros las veces que mis hijos nos han hecho correr desesperados en pos de atención médica e imagino esas pobres criaturas libradas a su suerte, y aún cuando el personal puede tener las mejores intenciones, la falta de sistemas de salud asociados y de rápida respuesta pudo haber hecho la diferencia, también podemos encontrar la presencia de enfermedades descuidadas por años, las bajas defensas, los accidentes, en fin , todo tipo de circunstancias limitantes que ocurren cuando se trabaja con la pobreza y la precariedad.

Veo con desazón el escenario nacional, y aunque hay que reconocer el heroísmo de un parlamentario, no veo que las figuras públicas que ante otros casos rasgan vestiduras se comporten a la altura de las circunstancias, se aprecia un silencio de hielo. Los medios de información masiva que festinan con la farándula, el perro cholito y los goles de Alexis Sánchez entraron en un absurdo lapsus, no logran capturar la dimensión de los hechos, parecen dormidos, quizás estamos todos semi-aturdidos por tanta información de muerte y destrucción a nivel global que ya nuestras capacidades de resiliencia simplemente se agotaron, o peor aún, podríamos estar migrando a hombres sin alma, a una aglomeración de seres automatizados y programados para fines específicos, sin la más ligera empatía por el dolor ajeno.

Tengo la sensación que este debe ser un caso prioritario de abordar y solucionar, y no sé si el proyecto de ley y la reorganización propuesta podrán mejorar la atención y manejo de esta realidad, quizás ese no sea el problema, viendo en perspectiva, una vez más le cargamos la culpa a los sistemas, a las estructuras, a las formas, pero en realidad lo que pasa son más bien fallas humanas, es el piloto el que está destruyendo los aviones, son las personas que fallan.

El problema golpea al estado y a todos nosotros, pero su génesis es más profunda, y es verdad que hay contextos complicados, no es posible negar que encontramos fundamentos en las problemáticas sociales endémicas del país, también en las responsabilidades colectivas y es claro que en la ineficiencia de los organismos del estado, pero también hay que dejar en evidencia las responsabilidades individuales, esa es la génesis, la carencia de amor y cuidado natural de la prole acogida en un hogar y su protección a todo evento, aún contra el estado, ese medioambiente humano que viene desde la noche de los tiempos y que nada alternativo puede reemplazar o sustituir, es la carencia fundamental en este y otros casos, en él , todos los actores tienen un papel, un rol que no es posible obviar ni soslayar porque son la base de todos los pilares fundamentales de esta y todas las sociedades humanas . En el caso de la pequeña niña con la cual comienza este artículo, falla el estado, y falla al no ver que arranca a una criatura de su hogar donde debe estar protegida para entregarla a un sustituto de su factura, al fin de cuenta algunas acciones pensadas y diseñadas en los escritorios de algunos burócratas, hacen un tipo de daño difícil de dimensionar.

Por otra parte, estas prácticas tan generalizadas de organización del estado que crea organismos nacionales gigantes, y además de competencia en todo el territorio, quizás no sean praxis recomendables para áreas tan sensibles, tan vinculadas a aspectos humanitarios y sociológicos cercanos, locales, quizás la solución sea más bien regional o local, porque cada comunidad es diferente, cada grupo humano puede aportar soluciones en la medida que puede visualizar su propia realidad y comprometerse de acuerdo a sus capacidades, en ese contexto, quizás sea hora de intentar regionalizar de buena fe.