miércoles, 29 de enero de 2020

La fuga del pensar




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A propósito de un negocio que me comentaba un familiar mío recordé un breve escrito que leí hace ya algunos años, la lucidez de las ideas que descubrí en la contratapa de una revista de arquitectura me hizo repensar cosas, cosas de mi mundo, con el tiempo esas ideas se transformaron en herramientas para autoevaluarme en determinadas situaciones.

Haciendo un fuerte énfasis que hay valores, intereses y ejemplos de vida admirables en las generaciones que hoy conviven conmigo, pienso sin embargo que hay algunas prácticas preocupantes a causa de las cuales la pasamos mal, el tema dice relación con la forma en que pensamos, en cómo enfrentamos intelectualmente determinadas situaciones.

Lo que recordé trata de una mirada crítica que denuncia lo que el mismo título del escrito define como la fuga del pensar, lo plantea el filósofo Martín Heidegger en el artículo de marras, según su lógica hay dos tipos de pensamientos, el calculador y el reflexivo, en la crítica del filosofo el pensamiento calculador está alejando al pensamiento reflexivo, esto significa que el pensamiento que implica inmediatez, computo de ganancia, pérdida y resultados inmediatos se está estableciendo sin competencia por sobre el otro que piensa en un horizonte mayor y con mejor visualización de variables y serenidad. En mi aporte sobre esto, estimo que esa carencia de pensamiento profundo es destructivo y lleva a problemas, en el caso del colectivo que llamamos Chile ese alejamiento nos lleva a depender siempre de otras ofertas externas, de otros paradigmas, de otras visiones, así las cosas somos como un barco sin timón, nos arrastran.

Por ejemplo, una derivada del pensamiento calculador en su dirección destructiva es la rápida desmotivación de quienes logran imaginar algo en esa forma e inician acciones o empresas, luego de un breve vuelo se caen destruyéndose ellos y otros, en otras palabras, implica inicios rápidos (el llamado a tontas y locas) que parecen bengalas que luego de un corto tiempo de vuelo se van al suelo, con ello se cae en la desmotivación, la fatiga y a pérdidas que suelen ser bastante destructivas. Normalmente se culpa a entorno, al país, a medio mundo, nosotros incluidos, ese hecho se transmite a otros y a otros en forma viral desarrollándose en la comunidad una sensación de ambientes saturados de augurios fatales.

Pienso que el fuego interno, esa fuerza que nos mantiene en pie y nos alienta la auto-motivación y perseverancia en cualquier empresa es producto de ambos pensamientos pero tiene mucho de pensamiento reflexivo, porque este mira más allá del horizonte cercano y las circunstancias que nos rodean y combaten, nos hace actuar más serena y responsablemente sin auto- engañarnos, en ese contexto, la ponderación, la autovaloración, el respeto, el servicio a otros y un sinfín de otras virtudes que nos entrega la práctica de ese pensamiento , como lo señalaba Heidegger , se está perdiendo.

Me parece que en esta misma línea de ideas se puede colocar el creciente aumento de la corrupción en el país, hemos sabido de colusión y apropiaciones indebidas de gente que parecía bastante normal , pero su pensamiento calculador probablemente los llevó a tomar contacto con otros de su entorno para acelerar beneficios que se veían lejanos en el horizonte, o simplemente no se veían, cayeron en esa trampa gente que se supone más preparada, más educada y en algunos casos, gente que juró actuar lealmente, por lo tanto no es un problema de educación ni cultura, es probablemente un problema asociado a pensamientos y valores.

En otro escenario pero sobre las mismas ideas , me está convenciendo una situación algo oscura, estoy sospechando que siempre somos pensados, difícilmente pensamos, o mejor dicho, pensamos lo que otros desean que pensemos, porque al fin y al cabo el pensamiento reflexivo que practican algunos intelectuales de otros lares es más potente que el pensamiento calculador local. En mi caso es bastante incómoda la situación porque me siento algo así como una hormiga que sigue el camino que le han trazado, si me salgo de él, me caigo a los mismos infiernos, y si trato de volver hacia atrás, alguien ya borro el camino, toda la escena ya fue pensada.

Concluyendo, en este texto no pretendo hacer de gurú o algo similar, lo que buscan estas ideas es que quienes las lean puedan entrar a evaluarlas y si le hace bien, mejor, necesitamos poner paños fríos a muchas situaciones en el Chile que vivimos, pienso que es bueno echar a andar el pensamiento reflexivo de vez en cuando (acompañado de un buen vino) y con ello tomar las mejores decisiones, en algún porcentaje esas decisiones afectarán la vida de nuestros compatriotas en los próximos años.


viernes, 3 de enero de 2020

Flexibilidad mental…¿una capacidad imposible?



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A pesar que por estos días estoy auto-restringido para ver o escuchar los medios de comunicación nacionales, y que además he ido cortando las redes sociales en un intento de proteger mi salud mental, escuché un programa de radio en el cual debatían dos personajes conocidos de la escena política.

En un extraño estado de porosidad mental que alcancé por unos minutos, escuchaba atentamente los argumentos que repetían casi hasta el cansancio ambos interlocutores, en general argumentos conocidos que posicionan ideas de dos tipos de sociedades y que en el papel resultan opuestas, dos tipos de sociedades que seguramente nunca han existido , sin embargo, más allá de escuchar las viejas y gastadas ideas que cada uno tiraba a la cara del otro, la escena me dejaba una lección, ninguno de los dos tenía la más mínima flexibilidad mental.

La flexibilidad mental es un concepto difícil de definir opinan algunos autores, pero podría ser una capacidad que permite evaluar lo que uno piensa o cree, eso implica en primer lugar alcanzar un convencimiento importante y que dice (para el bronce) ….¡puedo estar equivocado!…, con ello en mente, alguien que tiene flexibilidad mental es alguien que escucha y es capaz de ver el resultado de su discurso o al menos se toma un tiempo para evaluar esos resultados, algunos teóricos (Maria Teresa Andrade Robles, Maria del Mar Trenas Torrico y Emilio Gomez Milan de la Universidad de Granada, España) sostienen que una persona inflexible no acepta el mundo como es, sino que se empeña en verlo como debería ser (según esa persona), consecuentemente la flexibilidad mental es un ajuste continuo entre datos e ideas.

Llevar el tema al resto de la sociedad es una tarea escabrosa, de miedo, en simple, no hay algo así como la flexibilidad mental en gran parte de la sociedad, por algún motivo nos formamos de una sola vez y luego blindamos el cerebro hasta la eternidad, prueba de ello son las guerras que nos acechan y con las cuales la humanidad ha perdido millones de vidas, es cosa de vida y muerte, entender a otros es una tarea que se aprecia casi imposible.

Podríamos pensar que esa capacidad se asienta en la intelectualidad, en la gente que tiene herramientas conceptuales y maneja ríos de información pero no hay tal, muchos de los supuestos genios que he conocido o escuchado son exactamente al revés, el espectáculo es una calamidad. Me pregunto que se le puede exigir a un político, a un pastor , a un presidente de una corporación o a un dirigente sindical, al igual que el menos preparado de nosotros son todos más rígido que una estructura de vidrio, rígido hasta la muerte.

Me he analizado en profundidad y me doy cuenta que soy igual que el resto, aunque consciente del problema admito que es bastante difícil cambiar algunas creencias e ideas sobre la realidad aunque lo quiera, simplemente estoy formateado y el cambio podría significar que el castillo que contiene mis mundos se caería a pedazos, es cierto, necesitamos ayuda pero ¿de quién?

No tengo idea del cómo hacer la corrección pero pienso que como todas las cosas, a cierta edad la situación está perdida, por ello, nos quedan los parvulitos, los niños que aún no construyen sus metamundos. Se me ocurre que una primera idea que deberían percibir en sus cunas y kínder´s es que no son dueños de la verdad y probablemente nunca lo serán, aunque es una frase que muchos tomamos como cliché, es una gran verdad.

Ante tan macabra realidad, cualquier intento de mejorar las relaciones humanas en una sociedad como la nuestra significaría en primer lugar salvar este escollo, esta montaña de roca sólida, pedir algo como eso implicaría entre otros asuntos pedir humildad a gente hinchada de orgullo, a una multitud enorme de cerebros formateados y adoctrinados, casi al cien por cien de todos nosotros, a todas luces una tarea imposible, y para no ser totalmente pesimista, quizás es una tarea aún posible para la mente de algunos elevados que están tan arriba de esta realidad pedestre que ni siquiera nos ven, ni nosotros los vemos a ellos.

Probablemente para palear en algo la situación, para colocar al menos un colchón que evite la fricción y el recalentamiento, hay que empezar con cosas muy básicas, elementales, me parece que una de ellas es intentar escuchar al otro, aunque nos duela el oído, aunque nuestro cerebro intente ponerse en piloto automático.





jueves, 5 de diciembre de 2019

Insana ansiedad




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Por estos días en Chile se duerme mal, a saltos, en mi caso duele el cuello por una tortícolis persistente. El asunto es que dan vueltas y vueltas los momentos que se viven en este pequeño país, y probablemente son muchos los que intentan imaginar a media noche alguna salida, yo entre ellos.

Se han roto todas las confianzas, y al menos en las generaciones que hoy manejan los asuntos no se volverán a reparar, será el futuro una convivencia entre sospechas, entre sonrisas falsas y probablemente el cinismo será el invitado a todos lados, quizás hasta llegue a reemplazar la envidia y eso es mucho decir.

El asunto es que - interpretando a muchos - estamos ansiosos, hay tanta información contradictoria circulando por todos los vericuetos que nos sentimos aplastados, aturdidos por ella, como sabemos, estamos viviendo en la edad de la posverdad, ¡ vaya premio que nos ganamos en esta generación ! , no sabemos qué es verdad, qué es mentira, además la realidad se ha estado transformando tan rápidamente que no sabemos cuándo caemos en la irrealidad, y tal parece, este ambiente tiene algo de irreal, o al menos está emparentado con el realismo mágico latinoamericano, el de García Marquez y los otros.

A veces sospecho que la mente no puede procesar los datos que capturamos con los sentidos que aún nos funcionan, quizás se requiera otro estado de la mente, un estado alterado por un mantra político, o inducidos por alguna hierba u hongo que nos aleje de cualquier certezas, de cualquier verdad, porque la verdad aparentemente buscó refugio en la luna, al parecer por aquí, en esta redondez ya no hay espacio donde se sienta segura.

Circula por internet todo tipo de conspiración y también una división entre chilenos que me resulta brutal, vomitiva, a causa de eso cerré mi cuenta de facebook, una red social sin mucho afecto de mi parte y que revisaba de tanto en tanto, me servía para tener una noción sobre la salud esas viejas amigas, de esos viejos amigos, estimados amigos de todos los colores políticos que de improviso, varios de ellos se transformaron, así las cosas, los mensajes de bendiciones por el nacimiento de la guagua de alguien, o aquellos buenos deseos por ser un buen tipo, se transformaron en un caudal de slogan ideológicos y discursos de trincheras , aparecieron los mensajes viralizados y en algún momento me sentí en un Deja Vu.

No tengo idea que pasará en Chile a futuro, no se ven bien las cosas, al parecer este tipo de terremotos es más fuerte que aquellos que nos envían las fuerzas naturales, los terremotos sociales que nosotros generamos, estos estallidos sociales, además de herir los cuerpos, hieren el alma, y al parecer eso no se cura.

Escucho las sirenas, las vuvuzelas , los tambores, los disparos (¿balines?) y los griteríos hasta cuando estoy soñando, además, sueños con serpientes como dice la canción de Rodríguez, y ese es tal vez otro de los problemas, estamos emigrando todos desde una condición de mamíferos acostumbrados a la cálida leche materna, a otra, a reptiles de todo tipo, en mi caso estoy viendo como me aparece las escamas en la piel, no sé cómo estará mi lengua, pero veo a muchos que ya la tienen bífida.

En fin, quizás viene la calma, no lo sé, en todo caso vendrán más “primaveras “ como esta, sabemos que desde que aparecimos por el mundo en algún punto del tiempo, a poto pelado, con hambre y descalzos, que estamos enfrentados unos con otros, tenemos el signo de Caín y estamos condenados, eso, estamos condenados a vagar por estos límites terráqueos buscando paz, sin encontrarla nunca.

lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Cómo salimos de esta?



Por estos días nos encontramos en pleno conflicto social en Chile, la protesta ha estallado y se ha generalizado, un número importante de personas de todos los estamentos de la sociedad protestan en la calles, algunos como representantes de los sin voz, otros en grupos y colectivos identificables, otros en su calidad de funcionarios públicos y una buena parte como hijos de vecino. Lo hacen en forma masiva y ruidosa, en la mancha humana se pueden ver letreros y pancartas que expresan el rechazo y el reclamo a todo tipo de organizaciones, prácticas, estructuras, agentes y en general, contra el sistema, en muchos casos la protesta es violenta, de confrontación.

El conflicto social es parte de la historia de Chile, ha estado aquí y seguirá, en el recuerdo de mi generación - de los últimos 30 años - la sociedad chilena ha ido acumulando una enorme cantidad de conflictos no resueltos ( nuestros conflictos y de los cuales somos víctimas y victimarios), conflictos que se van incorporando a una especie de cuarto de los lamentos, allí, muchos de ellos pasan a la categoría de “crónicos”, al igual que las enfermedades pareciera que carecen de solución, al menos hasta donde las "voluntades", los recursos y las capacidades pueden llegar.

Se ve difícil el futuro, el horizonte está lleno de incertidumbre y los escenarios están agitados por fuerzas de todo origen, magnitud y orientación, alguna de esas fuerzas que agitan los vientos son claramente anarquistas, otras genuinamente ciudadanas, otras de reacción a problemas puntuales, problemas que afectan o afectaron a seres queridos cercanos, también las hay, como no, políticas - ideológicas, en fin, el ambiente esta enrarecido.

En este ambiente, que es también de crispación, violencia, mutilación y muerte las palabras duelen, pero nadie puede escuchar las palabras de dolor que vuelan por ahí, en el ruido de fondo se repiten hasta el cansancio las consignas, las sirenas y los gritos de todo tipo, es un ambiente surrealista. Los agentes del estado con bastante torpeza y mala preparación pretenden contener las muchedumbres, pero el resultado es más y más destrucción, daños y fatalidad, mientras tanto la ciudad se cierra como un gigantesco armadillo.

Muchos piensan que esto se veía venir, en especial quienes se dan un tiempo para pensar y darle vuelta a los asuntos nacionales, en todo momento se pudo individualizar uno de los monstruos, el abuso, en este blog el abuso se vienen denunciando desde hace rato,
http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2011/10/enfermos-mentales.html
http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2015/01/abuso-social.html , http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2018/04/por-que-creamos-ambientes-urbanos.html , http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2018/02/solo-queremos-justicia.html
es muy claro que no había que ser profeta, sólo era cosa de esperar el cansancio, muchas de las prácticas políticas, económicas y sociales que ocurren en el país son percibidas como martillazos en la cabeza por los ciudadanos.

Lo anterior sugiere al olfato, que buena parte de la crisis tiene que ver con el colapso de los valores humanos, al menos en las situaciones abusivas, quien pueda saltar o soslayar sin costos inmediatos los valores humanos más básicos y entregarse a prácticas oscuras, manejos, aprovechamiento y utilización de sus semejantes en alguna dimensión y escala, lo hará.

¿Qué hacer?, en especial podemos preguntar , ¿qué hacer cuando todo está en cuestionamiento?, no solo la clase política lo está, todo lo está, el panorama es sombrío, pero según lo que señala un destacado intelectual catalán (M. Castell en conferencia en el CEP) , esto es un fenómeno global, un rebalse que encontramos por todos lados, y que en tal caso, si nos hundimos en Chile, en realidad nos hundimos con todo el mundo, con ello hay un llamado a actualizarnos o a desaparecer, y en el caso chileno, hay que tener además la claridad que en materia de separación entre gobiernos y gobernados, no somos la excepción.

Desde mi óptica y calmadas mis propias convulsiones internas, pienso que el camino de aquietamiento podría ir por el acuerdo social, por un nuevo contrato o pacto, una propuesta que tiempo atrás preguntaba en este mismo blog, ¿por qué no se trabajaba en ello?, lo decía cuando sentía que en el ambiente nacional estábamos como pollo sin cabeza. http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2018/12/como-pollo-sin-cabeza.html.

Son muchas las variables que un acuerdo social implica, como todo acuerdo, lo suscriben quienes representan algo, quienes tienen la confianza de otros, pero cuando ese representante o esos representantes no están o son falsos, todo el asunto no es más que una intentona fallida, un entramado de humo. Mi preocupación es que al parecer no tenemos interlocutores válidos en el actual escenario, hay una crisis de confianza generalizada, nadie se salva, pero además, y para empeorar las cosas se detectan actores de roles por todas partes, personajes que quieren hacerse pasar por los dueños de las demandas, son parte de las legiones de vendedores de pomada.
http://ayudandoaconstruirchile.blogspot.com/2017/11/legiones-de-vendedores-de-pomada.html

En síntesis, estimo que el país tiene problemas estructurales muy serios, y con un sentido de responsabilidad habrá que abordarlos, y en eso tenemos mucho que aportar todos nosotros/as, pero también, y más preocupante, hay una pérdida de valores fundamentales en la sociedad, se ha olvidado en todos los segmentos el …“no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti “, esto es muy duro y triste, y en mi caso, no sé cómo se resuelve. Quizás apuntando a amplios acuerdos sociales, en que se estipule muy bien las responsabilidades y las contribuciones de cada uno,y de esa forma, al tomar conciencia del rol de cada cual, tengamos alguna posibilidad de hacerle un “dribling” a un futuro que parece incierto.

lunes, 28 de octubre de 2019

Conflictos




Por estos días hay un ambiente de tensión en la sociedad chilena, vemos marchas masivas por aquí, por allá, en todos lados, la gente está contra los sistemas, las actitudes del gobierno y contra los abusos de todo tipo, quieren cambios, queremos cambios.

Pero no sólo vemos en Chile el fenómeno, la situación de conflicto envuelve al mundo, vemos algo más nítida la situación en Latinoamérica porque estamos aquí, pero hay conflictos en Norteamérica, en ciudades europeas como Paris y Barcelona, en ciudades asiáticas y algo más lejos, divisamos los interminables conflictos en el medio oriente, es decir, el mundo está convulsionado.

Muchos dicen tener la solución a las múltiples problemáticas sociales, a los abusos, carencias y sufrimientos, así, las sociedades se bambolean entre unos sistemas y otros, pasan por los que ofrecen más estado, a otros que ofrecen más libertades, a otros que ni siquiera saben lo que ofrecen, pero ofrecen cambio. Es decir, estamos a la deriva, en una condición de náufragos, haciendo eco de lo que somos, una especie de huérfanos cósmicos.

Pienso que no hay solución, y aunque suene nihilista, pienso que no la hay, eso no significa que me estoy haciendo un fan de Nietzsche o que traigo recetas de Camus, lo que puede haber es cambio. Si tenemos un poco de tiempo y revisamos la historia, el conflicto en las sociedades, aquel conflicto que hoy sentimos con más intensidad, ha estado en la sociedad humana desde sus inicios, desde la noche de los tiempos, y ha traído ganancias y también pérdidas de todo tipo, es decir, avances y retrocesos brutales.

Alguien dijo que somos seres multidimensionales, tenemos en una misma realidad conviviendo muchos tipos de individuos (in myself), al menos somos unas siete dimensiones, cada una con sus intereses en particular, y aunque la racionalidad controle algunas, o simplemente se apaguen algunos switch como lo hacen algunos místicos, las otras dimensiones que cargamos a cuestas siguen pidiendo atención, tiempo y desarrollo, es decir, somos el conflicto.

Por otra parte está el EGO, el ego debe ser el más tirano de los tiranos, muchos intelectuales han vertido ríos de tintas para intentar explicar esta auto-identidad que empuja las acciones, comportamientos, pensamientos y construye las ideas y los sentimientos. Un gurú que yo seguía hasta hace algunos años, decía con toda razón que el EGO es un usurpador, al no poder controlarlo nosotros, nos reemplaza, así las cosas, en el juego real, no en el virtual, corre nuestro ego junto a otros disparando a los elefantes, luego nos sacamos fotos frente a la bestia muerta.

Aunque estimo que no hay solución, pienso que hay ratos de calma, de entendimientos, una suerte de “veranito de San Juan” al cual podemos aspirar, aun sabiendo que puede arribar no como lo esperamos, porque puede venir con lluvias y relámpagos, pero se puede tener la esperanza que llegará, no para quedarse, para volverse a ir.

La manera prosaica de alargar esas calmas, esos espacios de aparente tranquilidad es revisar de tiempo en tiempo que tan caliente esta el caldero social, a veces puede estar allí, siempre intranquilo, en ebullición siempre tempestuosa, pero otras se descubre que está a punto de estallar, y cuando va a estallar, ni aunque se le tiren toneladas de paños fríos podrá evitarse la situación, estallará.

En el proceso que sigue a continuación, en mi percepción, se pierde y también se gana, en caso contrario mucho de nosotros no estaríamos aquí, somos producto del cambio, algo de libertad y derechos hemos logrado, también hay que reconocer que habrán algunos que por sus afanes personales cambien de estatus, porque sabemos que: “a rio revuelto….”. Pero como tantas veces ha ocurrido, los que aparentemente ganan en la vuelta, serán los futuros perdedores, y en la esquina de los perdedores, encontraremos algunas víctimas con pérdidas que poco después les costará la vida por las depresiones siguientes, y otros que tendrán que arrastrar de por vida secuelas de la situación.

Lo que queda por lo tanto es reflexionar, entrar en esa especie de “box secreto” en que podemos refugiarnos los humanos ( y que es un regalo que venía en el mismo envase), para darle vueltas al asunto e intentar resolver , ¿qué podemos arreglar?, ¿qué podemos modificar?, ¿qué nuevas estructuras y sistemas podemos proponer?, eso en el buen sentido, en la buena leche, porque sabemos que hay otros muchos que están demasiado afanados recogiendo pedazos del tinglado que les puedan servir para sus proyectos personales.

Al final, es la vida, y al volver la vista atrás y mirar nuevamente la historia, se puede concluir que la historia no se repite realmente, no es que esos acontecimientos vengan de nuevo, lo que la historia nos enseña es que somos nosotros los que cargamos el conflicto a través de las edades, y con ello, tenemos ticket para entrar en el próximo, por eso, creo que contribuiré a hacer los esfuerzos para que llegue alguna calma, sabiendo de antemano, que ese espacio de resguardo que muchos ayudarán a construir con su esfuerzo desinteresado, pasará, como pasamos nosotros, como pasa todo.

sábado, 6 de julio de 2019

Campeones de los malos entendidos


Fuente : Ofrases.com

En algunos ámbitos es una práctica recurrente el hecho que existan reuniones especiales de “acercamiento” , o de “aclaración” después de un “mal entendido”, algunas figuritas del mundo televisivo venden en exclusiva la reunión donde se juntan para “aclarar” sus malos entendidos, por supuesto muchos deseosos televidentes y medios están presentes, todos desean que las cosas se “aclaren”, de paso, las figuritas en cuestión obtienen recursos para subsistir otros meses, la vida en alguno ambientes es bastante cara, por lo tanto habrá que empezar a planear el próximo “mal entendido”.

También es recurrente el tema en otros medios, por ejemplo en el mundo del futbol, a partir de un malentendido a veces existe una continuidad, una saga, entre lo que dijo uno y lo que dijo el otro, en otros deportes también se cuecen habas, lo mismo ocurre en el ambiente de la música, la dirigencia gremial, etc., sin embargo todos concordaremos que el asunto es pan de cada día en el mundo de la política.

Alguno escépticos del fenómeno político nos damos cuenta que en las declaraciones posteriores a una cuenta pública o un discurso al país, cada lado entiende lo que quiere entender, por supuesto el lado contrario a fulanita o fulanito que tiene el cargo entendió todo al revés o simplemente no entendió nada, por en otro lado, en las filas propias de fulanita o fulanito, todo se comprendió a la perfección y la claridad del discurso es uno de los rasgos a destacar.

Es evidente que en esos casos se trata de un deporte, lo que se busca es bajar el perfil, hacer hincapié en lo malo y jugar a la guerra, lo trágico del asunto es cuando el malentendido se traslada a la vida diaria, a lo cotidiano de la vida de cualquier hijo de vecino, cuando los que no se entienden son personas comunes y corriente que sí tienen mucho que perder.

Algo pasa con el castellano por estos lares, así como es un lenguaje bastante potente para escribir poesía porque una palabra puede ser polisémica, y puede trasladarnos a mundos que el autor ni siquiera soñó, nos juega muy malas pasadas cuando se intenta transmitir algunas ideas, es poco compacto, poco preciso, quizás el juego de los significados en algunos contextos es un campo minado, se requiere precisar y precisar porque una idea se puede interpretar de una forma equivocada.

Para complejizar aún más el panorama, en nuestro país hemos inventado el “Shileno”, una derivada del idioma español, adobado con otros varios lenguajes autóctonos y modernizado en forma recurrente por la creatividad popular, ese “mix”, con el cual nos comunicamos a diario, es un verdadero dolor de cabeza para los inmigrantes latinoamericanos que han decidido venirse a vivir a nuestro país; están perplejos, por ejemplo les tomará años entender las diversas entonaciones y significados de la palabra “weon”, en muchos casos caerán en un “malentendido”.

El mal entendido entre ciudadanos es motivo de muchos conflictos pequeños, y que sumados, evidencian un conflicto mayor, una sociedad que no entiende es una sociedad que pierde potencial grupal, fuerza, que poco a poco se desagrega y finalmente se desarma. Cuando el malentendido llega a una organización, divide, es abono para el resentimiento y la sospecha, nada bueno.

No sé si en esta texto pude darme a entender, probablemente no, a pesar de mis esfuerzos varias lecturas se pueden sacar de él, por ejemplo que me desagrada la farándula, o quizás estimo que los políticos juegan un juego sucio cuando juzgan las ideas de otro, o más de algún lector puede pensar que debo tener algún magíster en la palabra “weon”, o “gueón”, bueno, nada más lejos de eso.

viernes, 5 de julio de 2019

Adiós al Jardín del Edén



Paraiso Perdido - Obra de Gustavo Doré

Reflexionando sobre el Jardín del Edén y la naturaleza humana, estimo que nosotros, humanos, no podríamos haber perdurado allí mucho tiempo, y si fuera el caso, nosotros los chilenos, probablemente hubiéramos sido expulsados antes, y quizás con castigos mayores, creo que nos salvamos de algo peor.

El ser humano lleva una contradicción interna que puede significar su aniquilación o su subida a niveles superiores, tanto de humanidad como de desarrollo puramente físico, cielo e infierno están al alcance de la mano por una condición propia, esa condición es nuestra aspiración al cambio, quizás como dicen algunos gurúes , esa condición se asocia naturalmente al deseo y se arraiga en nuestro ADN como deseo de cambio … para ir por más, siempre queremos más, no nos basta el mundo, queremos más, queremos cambiar la condición de mortales y pobres, hasta nos molesta la carne y los huesos que nos constituyen, queremos ser dioses, volar y superar toda imposición física ( y quizás allá en un futuro indeterminado se logre) , y por lo tanto siempre estamos afanados buscando maneras de hacer realidad lo que soñamos,(el “dream come true” de tantas y tantas canciones) o lo que otros sueñan por nosotros, que es más cercano a lo que realmente ocurre, y una vez que se alcanza, queremos más, ¡uff!

Las sociedades funcionan así, en el caso nuestro, Chile ha avanzado a unos estadios de desarrollo que son la envidia de nuestros vecinos; en la memoria colectiva, en los recuerdos propios y que son sólo de algunas décadas, se guardan imágenes y situaciones de carencias en movilidad, infraestructuras, equipamientos, y un largo etc., hasta hace muy poco éramos un país bastante pobre, hoy estamos parados algo más alto … buscando más, y así seguirá, el proceso no puede parar, es nuestra condición.

Por otra parte, es paradojal que siempre y en todos los escenarios en que se resuelve el cambio, se desarrollen las mismas fuerzas, las fuerzas conservadoras y las liberales, y de esa oposición dependamos, si no es así, caímos en la dictadura de alguna de ellas, y cuando ello ocurre, la cacería de brujas se desata y se vuelve a tiempos oscuros, a períodos donde se ejerce la “vendetta”, la “purga”, y otras locuras, es decir, se ejercer la maldad en todas sus posibilidades, el antídoto que muestra la historia es ese “ tira y afloja” y que debe ocurrir en un marco de respeto mutuo, por supuesto obligado ( por eso ambas fuerzas intentan acabar con quienes son encargado de mantener el orden), allí se avanza, hay más derechos, más actividades y recursos, también en ese marco somos alguien, un individuo con nombre y apellidos, ya no se requiere ser un “hidalgo” como en los antiguos tiempos, ni tampoco estar con el “carnet” al día.

La ecuación no estaría completa sin los religiosos, tanto conservadores como liberales tienen los suyos, leyendo a Yuval Noah Harari en su excelente obra, “De animales a dioses” , se comprende que lo que llamamos “ideologías ultras”, son en realidad religiones, religiones con santos propios, libros sagrados y todo, y claro, les sucede a algunas personas en su búsqueda de sentido a sus vidas, encuentran en esas prácticas su iluminación y la verdad absoluta.

La tensión social parece ser entonces un medioambiente natural, una realidad que si la cambiamos es para mal, nos lleva a las dictaduras, y por lo tanto debemos aprender a vivir con esa tensión, a pensar estoicamente que es por nuestro bien, e intentar -apelando a nuestra profunda humanidad- a tratar con los religiosos de ambos lados, y ni pensar en juntarlos a conversar en algún lugar, no importa la clase de café, ambiente y buena onda que se pueda disponer, sería como juntar materia con antimateria, se aniquilan.

Hace algún tiempo pensaba que ese escenario era difícil, complicado de soportar, después de todo varios cubos de mala leche se evacuan por ambos sectores todos los días, en especial por facebook y otras redes sociales, escuchar a veces a tus propias amistades es algo amargo y denso a ratos, pero es como todo, nadie dijo que acá afuera del Jardín del Edén las cosas fueran fáciles.