jueves, 23 de noviembre de 2017

Viajando en círculos….




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Al ser uno más de los chilenos que por estos días esperamos la segunda vuelta electoral, no dejo de pensar que esto me parece un "Deja Vu", lo he vivido antes y hasta podría relatar las historias asociadas, las consignas, escucho a mi alrededor que si sale fulanito el mundo se acaba, esta vez sí, el mundo se acaba.

Tengo la sensación que este panorama de confrontación entre dos posturas distintas, dos muy comprimidas casi sofocándose en su interior es más común de lo que pensamos, no debe ser sólo aquí en nuestro país, este debe ser una situación generalizada, excepto donde los candidatos sacan un 90 o 100 % de los votos, es decir donde hay totalitarismo, donde no hay libertades porque se vota con un fusil sobre la cabeza. En el caso nuestro lo que me deja en “stand by”, y no sé si es bueno o malo, es el hecho de que cada parte en oposición se acerque al 50 % en forma casi matemática.

El hecho es que no sólo esa situación me deja en un Deja Vu, los discursos también me llevan de vuelta al pasado, algunos argumentos son similares a los usados durante la guerra fría pero hoy suenan como mantras religiosos, es decir con un poco de frescura mental es posible comprender que la situación en que nos encontramos hoy ya la vivimos, ya pasamos por ese ambiente.

Es muy probable que muchas personas argumenten que los problemas siempre son los mismos y que se plantean nuevas estrategias para abordarlos, o al menos nuevos enfoques para entenderlos, pero mirando la historia no me cabe la menor duda que lo mismos argumentos se van a volver a levantar en algunos años más, es decir esas explicaciones forman parte del mismo pastel.

Es curioso también lo que pasa con las expresiones de demonización del otro, se reviven viejos fantasmas de la humanidad, llegan en procesión y en forma de caricaturas figuras tanto históricas como contemporánea de lo que consideramos malo, cruel, bizarro, “axis of evil” dirán algunos, son bombas de fragmentación que se dejan caer sobre el otro esperando hacerle daño, al menos a su imagen, me recuerda las antiguas guerras en África, antes de Shaka Zulu, (https://es.wikipedia.org/wiki/Shaka) en esos tiempos los ejércitos se enfrentaban unos a otros insultándose, después de los cambios militares que hizo el rey de los Zulúes esa costumbre se perdió y la muerte llego como visitante a los conflictos, pensando sobre eso, quizás sea mejor seguir con los insultos.

No sé en realidad si la persona que salga elegida y que nos gobernará los próximos años sea en realidad una persona equilibrada, pero quiero creerlo, si así fuera no deberíamos tener tanto nerviosismo, deberíamos estar tranquilo-nerviosos , o en un estado de alerta pero no para esperar el fin del mundo, pero atendiendo a los tambores y los gritos de guerra es como si nuestro inconsciente no quiere asumir que existen personas con equilibrio mental entre aquellos que no piensan como nosotros.


Al final del día lo que vemos es que nos desplazamos en círculo, después de marchar con bastante rudeza y de no llegar a ninguna parte, cambiamos de dirección y con gran esfuerzo gastamos las últimas energías para llegar al mismo lugar desde donde iniciamos la marcha, volvemos a comenzar, muchas veces improvisando con “ideas brillantes”.

Si llevamos esto a una fábula pienso que las expectativas de muchos son algo así como aquel cochero del carruaje que nos lleva por muchos caminos para luego informarnos que se perdió, o que condujo hasta un pantano donde nos costará mucho salir, otros pensarán que nos llevará por caminos tan malos y remotos que nuestros cuerpos y equipajes se dislocarán con el viaje. Sin embargo pienso que lo que ocurre en realidad es que el cochero nos lleva por caminos fantasmas, no entretiene con globitos y serpentinas y luego en el final del viaje nos deja en el mismo lugar donde nos subimos, hemos gastado el tiempo y no hemos avanzado nada, los problemas son los mismos, los actores son los mismos y las soluciones que se ofrecen son las mismas.

Como sociedad chilena avanzamos, negarlo es una idiotez, pero lo hacemos a paso de tortuga, quizás necesitamos que el cochero que nos llevará unos cuatro años hacia adelante tenga un buen plano de ruta, y no solo para ese cochero, también para los muchos que vendrán a reemplazarlo, es decir una hoja de ruta clara y consensuada por todos, una suerte de pacto social sobre muchos tópicos importantes y que defina rumbos de una vez por todas, no puede ser que estemos cada cuatro años pensando que retrocedemos o nos refundamos.

Lo que podría resultar de plantear claridad en la ruta es que en síntesis estaríamos escogiendo el mejor cochero que nos plantee ideas coherentes, realistas y seguras para llegar a aquel destino que trazamos entre todos, quizás así liquidemos las consignas, los jingles y hasta las falsas sonrisas de los postulantes.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Legiones de vendedores de pomada



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He leído a algunas gentes, menos de las que quisiera, personas que han dejado algunas ideas refrescantes con el ánimo de ayudar a otros en sus vidas, una de las citas que considero brillante es la del filósofo británico Bertrand Russell al decir : “ El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo, pero los inteligentes están llenos de dudas”, este enfoque me ha hecho re-pensar y re-pensar muchas veces y me ha servido para volver sobre mis pasos otras tantas, y de paso darme cuenta de que la tontería está más cerca de lo que creo, anidando en mi propio cerebro.

Por otra parte, se dice que Albert Einstein dijo alguna vez “ Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre “, es decir, la exposición de alguna pequeñísima porción de verdad debe ser al menos fácil de entender, y aunque tosca, no debería dejar de ser parte de la verdad, eso que parece un ataque directo a nuestro sentido estético, es en cierto modo una luz roja para el cerebro que tiende a lo barroco, al adorno superfluo, a llenarlo todo de manteca.

Escuchaba hace algunos días una entrevista a una conocida Gurú que tiene sus cuarteles generales en Uruguay, y que hablaba en un canal de televisión sobre su método para alcanzar la iluminación, la paz interna, la esquiva felicidad, después de escuchar un rato me di cuenta que no creí nada de lo que se dijo, fui un escéptico completo, y además me cuestioné ¿cómo? alguien puede caer en algo tan evidentemente maquillado, solapado y con tanto recoveco.

Al dar una vuelta nuevamente al producto, o sistema en cuestión, me pareció tan jabonoso, tan decorado y falto de sustento que me hizo dudar de mi propio juicio, juicio que a veces también pierdo, caigo embobado al escuchar atentamente alguna teoría de la conspiración hábilmente presentada en algún canal YOUTUBE, claro, con la salvedad que eso lo veo como literatura, como deporte. El responsable es probablemente el pensamiento crítico, cuando se coloca esa barrera a la realidad las dudas atacan a mansalva, llegan a ser unas musas malévolas que se encargan de destruir cada intento de levantar un pontificado propio, de acercarse a algún pontífice de moda, de comprarse unas verdades en el supermercado de las autoayudas o los discurso políticos, no tienen piedad con nadie, a su vez atacan al mismísimo Bertrand Russell al dudar sobre su juicio sobre el mundo y los estúpidos, como consecuencia se cae sin quererlo en el relativismo y en una suerte de blindaje extremo en el cual no entran balas, pero al mismo tiempo en el refugio se mantiene uno apenas a flote en un mar de dudas.

Sobre este asunto, recordé un dialogo que leí en “La vida eterna”, un texto muy entretenido de uno de mis autores favoritos, Fernando Savater, cuenta el filósofo tomando una anécdota de “La biblia en España” , que el evangelista inglés George Borrow viajó en el siglo XIX a España a distribuir biblias protestantes, en cierta ocasión trató con un campesino andaluz, que al saber a qué iglesia pertenecía su interlocutor, se negó a seguir escuchándole con el siguiente argumento: “ Mire, yo no creo en la religión Católica, que es la verdadera, cuanto menos voy a creer en la suya, que es falsa….”.

Volviendo a la vida actual, pienso que esta exige como al armadillo abrir la carcasa de vez en cuando, levantar las protecciones, y confiar en los débiles andamiajes de verdades que aceptamos para poder caminar y sostenernos en este mundo de luces y sombras, mundo en el cual encontramos junto a la inocencia, al que es derecho y al traidor, a la biblia junto al calefón como dice el tango “cambalache”, así, junto a artefactos y situaciones inconexas también encontramos unos individuos especiales que chocan frontalmente con nuestro pensamiento crítico, a veces son colectivos, gremios completos, quizás legiones , son todos vendedores, no cualquiera, son vendedores de pomada.

La venta de pomada se entiende en Chile como aquella intención de vendernos un producto que no tiene ningún efecto real, una suerte de suero placebo, pero que es publicitado con efectos grandiosos y al cual accedimos porque compramos el discurso, entonces cuando poseemos la pomada, últimamente encendidos y “buenistas” discursos políticos, debemos necesariamente controlar y atar nuestro pensamiento crítico, lo metemos en un cajón y cerramos con llave.

La lucha interna de mantener el pensamiento crítico en “on”, activo, siempre ha sido dura, no resulta fácil mantenerse lúcido cuando hay tanto canto de sirena alrededor y no tenemos un mástil donde amarrarnos como lo hizo Ulises, a veces los cantos son fantásticos y generan todo tipo de angustias por soltarse, por desamarrarse desde donde hemos logrado hacerlo, e ir en pos de la música, sobre todo cuando se ve a cientos que alegremente y muy decorados van detrás del encantamiento.

La señora que es una Gurú para muchos, no me venderá su pomada, pero no tengo conciencia cuánto ya he comprado, es decir no sé cuanta pomada tengo en mis bodegas mentales, y así será siempre, y también lo será mi intento de mantener mi espíritu crítico libre, rondando por ahí, como una fiera mascota que muestra sus afilados dientes, la que espero me entienda cuando tengo que colocarle su bozal y encerrarla, porque al fin de cuenta soy humano, me equivoco, “Alguien” me dio licencia para hacerlo..

sábado, 11 de noviembre de 2017

¿Blanco, negro o turbio?, quizás ninguna de las anteriores.



Imagen de https://pixabay.com

A veces, cuando se mira hacia atrás, inevitablemente se levanta un juicio sobre algunas acciones, posturas o decisiones que se tomaron en su momento y que en la distancia que ofrece el tiempo, parecen algo torpes, fuera de tiesto, una suma de tonteras que no volveríamos a hacer, quizás no es un axioma, pero hay evidencia que el paso de los años no hace más reflexivos, más lento para juzgar y también algo más sabios.

Pero otra cosa es estar dentro de la cancha, cuando somos jugadores activos y empoderados y vemos que no tenemos capacidad para vencer al cuadro contrario, porque simplemente es más rápido, tiene mejor delantera y nos mete goles, entonces se levanta el juicio simplista, carente de perspectiva, grosero y acabronado porque nace al interior de una cabeza que alcanza temperaturas peligrosas, resulta muy evidente que cargamos el juicio de lo que vemos y sufrimos con toda la enjundia extremista que nos hemos fabricado, y que transportamos a todos los partidos en que participamos.

Así las cosas, cuando se pone el foco en algunas situaciones cotidianas ocurridas en el entorno, en la ciudad o el país, parece a nuestro juicio temporal que no hay nada bueno, que lo que se está haciendo es evidentemente una sumatoria de errores, que cada acción, ya sea política, económica, social o ambiental capturada con nuestras capacidades , va en la dirección equivocada, o que en ese escenario que se visualiza todo se cae a pedazos, muchos aplauden de pie cuando fulano o fulanita se derrumba en las encuestas. Probablemente ello tenga algún asidero en la realidad, pero hay que tener presente al menos, que el foco de visión que somos capaces de aplicar es sólo sobre un pequeño campo de visión y el resto del contexto es oscuridad total.

Por el contrario, si un golpe de suerte nos llega, si por alguna razón abierta, oculta o decididamente manipulada somos beneficiarios de acciones políticas, económicas o sociales, o quizás la suma de algunas de ellas, el espíritu se levanta, amanece para nosotros, estima nuestro ser que hay buenas vibras allá afuera y quien posibilitó ese rayo de luz en nuestras vidas es parte de nuestras oraciones. No son pocos los que se sienten beneficiarios de un grupo, una comunidad o el país en su conjunto, y entonces ven en su aporreada vida diaria que por alguna razón la llegada de fin de mes de hace más feliz, los pajaritos cantan, y los esfuerzo se tienden a concentrar para que las cosas puedan continuar, mejorar pero con los mismos que nos benefician, seguir en la misma dirección, la dirección correcta.

Tampoco hay que ser ilusos, las visiones en blanco y negro que somos capaces de generar al interior de nuestra compleja masa cerebral también está influida por las ideologías, en mucho nos induce ese ambiente de ideas preconcebidas que nos mantiene cautivos hasta que nuestros seres queridos nos despiden en el cementerio, a no ser que podamos saltar vallas intelectuales y emocionales formidables. En ese juego lo blanco y negro es pan de cada día, desde un rincón se tiende a juzgar en forma severa aquellas acciones de los grupos contrarios, se tiende a ver escenarios corruptos, abusos y un cuánto hay de efectos negativos cuando la otra parte maneja los asuntos, por el contrario, desde nuestro rincón iluminado, se ve como somos buenos y nuestras acciones llegan justo donde se requieren, justo allí donde se nos clama, que bueno que somos.

Sin embargo, lo que preocupa de todo esto, es que si intentamos salir de esa dicotomía de visión, de los rediles del blanco o del negro, o desde el estado de ánimo bajo o alto, o quizás, y con cierta sabiduría del “tonto de capirote” que decía Neruda, desde una visión derrotista a una visión optimista, ambas en exceso, nos trasplantamos a un mundo en que las dos visiones ocurren al mismo tiempo, un mundo turbio, lleno de contradicciones y hasta en cierta medida incomprensible, en la que nubarrones y claridades se suceden en un orden que nuestro recalentados cerebros son incapaces de decodificar, es un hecho que estamos al interior de una olla de cazuela caliente donde nosotros mismos nos hemos introducido.

Siendo algo autista respecto a influencias extrañas, y en posición loto de meditabundo estado alfa, pienso que nuestro país puede leerse siempre desde una dimensión isleña, una característica que nos define como mirándonos el ombligo en forma recurrente, esotérica y generalizada, todo ello para juzgar y juzgar, porque en realidad este frio rincón del mundo es un buen lugar para vivir, un territorio con muchas posibilidades, con unas urbes aún acogedoras para gastarse la vida en el día a día, con ambientes aún de pureza y con mucha gente de buena tela, es por eso que quizás todo lo bueno y malo que vemos, no son más que producto de los lentes que nos ponemos, y de la sincronía con visiones y corrientes interesadas.

domingo, 22 de octubre de 2017

PSSSSSSSSSSSS ...te hipnotizo



pixabay.com


Pssssssssss, psssssssss cierra tus ojos, tus párpados pesan mucho, te encuentra muuuuuuuy relajad@@@@@@, estás entrando en un estado de tranquilidad absoluta, nada te molesta, tu respiración se aquieta y tus problemas desaparecen, estás muy comod@@@@ y tu mente está dispuesta a escuchar mi voz:

Solo vas a escuchar mi vozzzzzzz y nada más, pssssss…nada más, y cada palabra se quedará grabada en tu subconsciente, en tu mente. Nada más escucharás, solo lo que te diga pssssssssssss…psssss..


1.- Votarás en las elecciones próximas en conciencia, no serás más parte del voto duro que hasta ahora has sido.

2.- Antes de ir a votar te leerás bien los programas de gobierno propuestos, cada letra, cada frase, cada intención…intentarás usar tu inteligencia para ubicar planes ocultos, caminos no declarados.

3.- Mirarás si entre todos ell@s hay visión de estado, visión de futuro, si buscan ir más lejos de su período y que no importe si grandes obras necesarias para tu país las inauguren otros en el futuro, por ahí va la visión de estado.

4.- Recuerda que aún somos un país pobre, tenemos muchos compatriotas que necesitan una ayuda, no te preocupes sólo de tu situación, pensarás también en los otros…Psssssssssss.

5.- Tendrás cuidado con los eslogan, los cantitos de sirena y sobre todo cuidado con la venta de pomada…recuerda, la pomada…(pssssss el populismo…psssss el populismo).

6.- Recuerda que en estos tiempos todos inventan cuentos unos contra otros, se atacarán sin compasión porque la presa que persiguen es grande, psssssss grande, muy grande….esto viene de la noche de los tiempos, por lo tanto míralos en perspectivas, muchas de esas peleas son falsas.. falsas…..

7.- Guarda tu libertad y la de tus compatriotas, es muy fácil perderla en nombre de muchas cosas, a veces con juegos de palabras que te emborracharan la perdiz…pssss sss ss… la perdiz… la libertad cuando la tenemos no la sentimos, es como la salud, cuando la pierdes…la añoras…pssssss...

8.- Busca entre ellos algún atisbo de sabiduría…aún no se ha perdido del todo, algo de ella queda repartida entre todos nosotros, busca el o la más sabi@ y entonces aunque todo vaya mal, el barco no se hundirá…

9.- Si estas pensando que tu voto no vale nada…piénsalo otra vez, pssssss….a todos nos pasa, si de nuevo llegas a la misma conclusión, piénsalo nuevamente, si luego arribas a lo mismo, quédate en casa y no reclames después, sé estoico para aceptar lo que venga.

Bien, ahora, ya es hora de despertar…..así, poco a poco, poco a poco….psssssssssssssss, te sientes cada vez más despierto, ya sientes tus manos, tus pies, ….escucha el chasquido de dedos , 1,2,3, ¡ya!,...abre tus ojos y mantenlo abiertos, sobre todo eso, mantente despierto.

viernes, 20 de octubre de 2017

¿Cómo será la realidad…?



https://k45.kn3.net

Hace algunos unos días mientras conversaba con una amistad sobre mi visión y su visión en un tema de ciudad, de pronto me di cuenta que cada uno de nosotros estábamos mirando el mismo fenómeno pero de manera totalmente opuesta. Las lecturas eran claramente incompatibles entre uno y otro, su realidad capturada era diferente a la mía.

He visto estos días enconadas respuestas en las redes sociales a las visiones de algunos candidatos a la presidencia, al parece algunas personas sienten que dichos personajes que aspira al cargo viven literalmente en otra galaxia, cuentan historias que estos interlocutores virtuales no reconocen, y es más, muchos opinan que la locura, o al menos una desvinculación de la realidad esta rondando por ahí.

Siguiendo en la idea, son conocidos algunos planteamiento científicos que señalan que en efecto nuestro cerebro fabrica la realidad, la crea (http://www.tendencias21.net/Francisco-J-Rubia-La-neurociencia-va-a-cambiar-la-imagen-que-tenemos-de-nosotros-mismos_a39753.html), es decir, aparte de inventarnos nuestro yo, nos inventamos aquello que apreciamos allá afuera y consecuentemente parece que muchas veces esa realidad no tiene nada que ver con la de los otros.

Pero hay más, muchas veces simplemente al actuar en esa realidad fabricada “vemos” lo falso como verdadero, y esa actitud sensorial al parecer es más recurrente cuando tenemos que elegir alguna situación, una propuesta o un candidato, creemos que hacemos un bien cuando en realidad estamos haciendo un mal, y esto ocurre hasta en la respetable ciencia. (http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=90510).

Sin entrar en complejas madejas filosóficas la realidad al parecer es un “algo” muy complejo que está allá afuera, y lo que humildemente podemos hacer es una reconstrucción bastante interesada en la soledad de nuestros cerebros, y tal como lo definiera William James, "por el momento, eso a lo que atendemos es la realidad", lo que nos está diciendo es que hay otras muchas escenas que no están bajo nuestro foco pero que también son la realidad, y ciertamente afecta a aquello que prestamos atención, sin embargo, conociendo esta verdad llegamos muchas veces por esa “atención” a juzgar, condenar y ajusticiar a otros.

Consecuentemente deberíamos ser cautos, el día a día está lleno de discursos que intentan imponernos visiones de la realidad, que si bien pueden ser pinturas más cercanas a representar la realidad que las que podamos fabricar con nuestros medios y capacidades, no son tampoco lo que realmente ocurre.

En la misma dirección, es fácil detectar el manejo de caricaturas de la realidad, unos constructos intelectualoides con unos pocos gramos de variables que dispuestas en una coctelera se venden a miles de incautos como “eso” de allá afuera, es decir unas maquetas literarias para disponer en ellas todo tipo de conflictos que requieren activar fuerzas, “sus” fuerzas que se orientan frontalmente a atacar otras visiones también productos de maquetas.

No sólo en Chile se juegan en estos escenarios “representativos” de la realidad, el mundo entero se mueve en una diversidad de maquetas similares, lo triste del asunto es que al parecer nos alejamos en forma consciente de la realidad que nos rodea para aceptar esas otras realidades “empaquetadas”, la cual sabemos que puede estar “contaminadas” con mensajes subliminales que buscan de nosotros soldados para una causa.

Al parecer tenemos pocas posibilidades de volver a unir los trozos de lo poco que sabemos y formar al menos una “ventana”, en parte porque algunas de esas porciones ya tienen dueños, son propiedad privada de grupos y grupúsculos que se las han apropiado y pintado con sus propios colores. Por otra parte, la ciencia que se ha encargado de ir desmontando cada una de la pre-concepciones que tuvimos y aún tenemos de la realidad para dejarnos el presente panorama de duda, se separa más y más en disciplinas que “ven” puntos cada vez más pequeños de la realidad pero para sí mismos, pero no solo eso, se separan las ramas científicas unas de otras siguiendo sus caminos a una autarquía desesperante, se pierde con ello la visión más integral o “renacentista” que alguna vez hubo, es decir nos alejamos de la posibilidad de tener el cuadro completo.

Los argumentos anteriores indudablemente llevan al relativismo, por ello, puede ser saludable no tomar partido tipo “kamikaze” por algún bando en confrontación, salvo escasas excepciones en que la evidencia supera el cuestionamiento en forma aplastante, apabullante, literalmente “real”, debería ser “la” norma y no el camino en solitario que toman algunos que ven muchos indicios que ambos bandos tienen razón, porque sin saberlo ellos sólo manejan partes, porciones de la realidad, pero en ningún caso la realidad en toda su complejidad, la cual los supera y supera sus discursos.

Para terminar, espero que esto sirva para quitarnos o al menos mirar con sospecha, aunque sea por el camino de la duda algunas certezas que se han instalado en nuestras cabezas, bajar algunos gurúes, iluminados y apóstoles que pretenden instalar su visión, muchas veces interesada de la realidad en nuestras mentes, probablemente por esa vía nos vayamos desintoxicando, desaprendiendo, y lleguemos a la conclusión que no somos dueños de la verdad, ni nosotros ni los otros, por lo que nos resulta obligado llegar a acuerdos.

lunes, 16 de octubre de 2017

Deudas




Salvo excepciones cada vez más escasas, algo que nos complica la vida son las deudas, deber dinero a otras personas u organismos es de cierta forma una intranquilidad en la vida, el día a día se hace más pesado. Benjamín Disraelí, el intelectual y noble inglés del siglo XIX en su obra Henrietta Temple decía “ (La) Deuda es la madre de locuras y delitos”.

No es una afirmación riesgosa decir que un porcentajes cercano al cien por cien de nosotros, la gente común, el ciudadano a pié, tiene deudas, deber dinero a otros se ha transformado en una práctica habitual en la vida contemporánea, debemos a los bancos, debemos a las multi-tiendas, debemos por la educación de los hijos, por los créditos hipotecarios, debemos las cuotas del auto, debemos parte de las vacaciones, debemos…debemos.

Hace dos días escuchaba en un medio de comunicación un agitado ciudadano diciendo lo siguiente, “esta es una deuda de Chile….” ello para referirse a unos …600 millones de pesos, este ciudadano, un hombre joven muy dolido con el Estado indicaba que los costos por servicios médicos para su padre, el director de una escuela municipal en la Comuna de Padre Hurtado, asaltado y baleado en su propia casa, (http://www.24horas.cl/nacional/profesor-de-maipu-baleado-adeuda-casi-un-millon-de-dolares-familia-lanza-campana-de-ayuda-2533591 )y aún en estado grave , tendría que pagar ese monto, una deuda brutal, y que por supuesto no sabían cómo pagar. Su sentencia..” es una deuda de Chile …”, fue una acusación y una condena por unas costas por servicios que me hizo pensar y situarme en su pena, su angustia y su sentido de justicia, y creo que sí, el Estado, es decir nosotros, el pueblo, “we the people” le debemos a esa familia.

Mi reflexión me dice que la deuda se constituye porque el Estado fue incapaz de controlar la delincuencia, y consecuentemente no cumple con lo que indica la Constitución de la República de Chile en su artículo 1° …..” Es deber del Estado resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia…” pero además tampoco cumple con lo que señala el artículo 19 de la misma Constitución que asegura …”El derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de la persona…,” , es evidente que para ellos nadie aseguró nada, la persona fue brutalmente asaltada y casi murió en el hecho, entonces ¿sólo retorica?, ¿no hay responsabilidad?.

Pero hay otro tipo de deudas, no todo es dinero, en otro “reporter” , se informaba por estos días que al menos unos 500 tiros se dispararon en una población de Santiago, ¡y en una noche!, al consultar a un especialista en armas de fuego, nos quedamos respirando cortado cuando supimos que una bala podría matar a una distancias de entre uno y tres kilómetros, dependiendo del calibre y la potencia, ambos parámetros con marcadores altos y presentes en el caso en cuestión, la policía informó sobre el mismo hecho que no se arriesgan, que no pueden intervenir en medio del fuego cruzado, no los protege la ley y tampoco sus implementos, en el mismo escenario, algunos padres desesperados intentaban proteger a sus hijos de una “bala loca” con planchas de OSB, pero en realidad esa protección es inútil, no hay seguridad, el Estado esta “ al debe”.

En otra arista de este asunto, también con sorpresa nos enteramos que hemos alcanzado una deuda nacional de casi el 25 % del PIB, (http://www.latercera.com/noticia/deuda-fiscal-llegara-a-252-del-pib-en-2017-su-mayor-nivel-en-24-anos/), sobre estos asuntos, otro político del siglo XIX Massimo d'Azeglio en su obra póstuma Miei ricordi, 1867, no dejaba el siguiente legado “…Cada cual debe vivir con lo suyo, el que contrae deudas vive en mayor o menor medida de los demás”.

El problema real sobre este peligroso juego es que muchos especialistas esperan que esto siga creciendo, es decir, el país seguirá su rumbo de endeudamiento externo y probablemente terminemos con deudas impagables o al menos muy duras de pagar. Hay que decir que las fuerzas políticas pueden turnarse, y quizás haya cambio de tendencias, el gobierno lo manejará la izquierda, luego la derecha y nuevamente la izquierda y por ahí nos vamos, pero la trampa en la que todos caerán es el populismo, es casi impensable llegar al gobierno sin una agenda populista, y eso implica gastar lo que no se tiene, es decir, aumentar la deuda.

Aumentar la deuda significa entre otros, que no tendremos recursos para abordar de forma adecuada la delincuencia, y con ello, como se graficó al inicio este artículo, seguiremos aumentando la deuda, además de la externa, la deuda interna, porque es así, debemos en forma colectiva a esas personas que sufren el azote del delito. Es claramente un circulo vicioso, Massimo d'Azeglio tenía razón, quizás sea hora de volver a ser austeros, volver a pensar que los recursos del Estado son escasos y al igual que con los nuestros, hay que intentar controlar los gastos.

El coctel es terrible, populismo, deuda externa y deterioro social al parecer van de la mano y sus resultados son desastrosos, el motor de todo me parece que es el populismo, pero es signo de los tiempos, poco o nada se puede hacer, los políticos quieren llegar al poder y consecuentemente nos dirán al oído lo que queremos escuchar, nadie nos va a pedir más esfuerzo, ni más contribución al Estado, ni imaginar la palabra austeridad en boca de ellos, suena mal, pienso que en ese escenario se comienzan a gatillar un buen número problemas sociales muy serios.

Tal vez hay que asumir como ciudadanos a pie que no es saludable exigir más allá de lo que generamos, ya lo dijo un ex - presidente, “las personas quieren vivir como en escandinavos y pagar como en los países africanos…” ( http://www.lasegunda.com/Noticias/Economia/2012/03/729529/lagos-queremos-vivir-como-los-escandinavos-y-pagar-impuestos-como-paises-africanos ) la paradoja que resulta en saldos netos es siempre negativa, y tal como van las cosas, si se sigue en esta borrachera de gasto público sin tener el respaldo de la caja fiscal, el deterioro social está servido.

Finalmente y para terminar con estas ideas, creo firmemente que el Estado debe garantizar la seguridad de las personas, esa es una de sus funciones básica, no importa lo que rechiflen ciertos grupos de presión, ya he traído a colación la frase de Hegel “le debemos la vida al Estado…”, pero para que esa deuda que asumimos todos sea cierta, el Estado debe ser capaz de garantizar nuestra integridad, en caso contrario debe asumir su deuda, y para que ello ocurra debe tener la capacidad de pagar, pero en un contexto eterno de vacas flacas no hay posibilidad que ello ocurra. Al final del día pienso que hay que empezar a frenar por una parte la deuda externa, y por otra, hay que empezar a pagar la deuda a los compatriotas que han sufrido el azote de la delincuencia, y los cuales el Estado les ha fallado.

lunes, 9 de octubre de 2017

Algo sobre los “Chantas”




https://pxhere.com

Mirando algo aburrido los canales de “youtube”, llegué por una casualidad a un programa grabado y llamado “En Su propia trampa”, y entonces descubro con asombro que un personaje que vi pidiendo ayuda hace ya un tiempo en el paseo peatonal de Concepción, con su cuerpo cubierto de llagas producto de una extraña enfermedad a la piel era un “chanta”, efectivamente el personaje estaba enfermo de soriasis, pero no le interesaba sanar, el explotaba comercialmente su enfermedad, y no le iba mal.

Lo anterior me llevo a reflexionar sobre la figura del “chanta” y se vinieron a mi memoria en tropel el recuerdo de supuestos sacerdotes, abogados, médicos, brujos y hasta la historia de un fantástico éxito en Estados Unidos de un conocido cantante nacional, el que se según su historia y en la cúspide de su fama en ese país era muy cercano a los grandes personajes de la música americana, un cuento.

En el día a día encontramos chantas que nos “cuidan” el auto mientras asistimos al concierto, al estadio o cualquier reunión masiva, los “cuidadores” llegan en oleadas, se reparten las calles y cobran por sus ”servicios” que normalmente duran unos 10 minutos después que nos fuimos, ello por si volvemos sobre nuestros pasos, lo mismo ocurre con algunos otros “chantas” que se han convertido en “propietarios” de calles en Santiago, y “arriendan” superficies y metros lineales a inmigrantes ( http://www.24horas.cl/reportajes24/reportajes-24-estacion-haiti-la-ley-de-la-calle-2483904)

Un caso histórico que recuerdo y que vi en vivo y en directo fue el del Cóndor Rojas, (https://es.wikipedia.org/wiki/Maracanazo_de_la_selecci%C3%B3n_chilena) personaje muy querido al cual la barra enemiga prácticamente lo eliminó en forma vil, al menos eso fue lo que yo vi, pero luego sabemos lo que sabemos, otro cuento.

Pero no sólo tenemos personas “chantas”, hemos conocido una enorme cantidad de organismos “chantas”, de puro cuento, el caso más triste quizás sea el de las “universidades”, alguna de las cuales ya han caído de sus falsos tinglado administrativos que las mantenían paradas, para dejar tras de sí el desconcierto, alumnos y profesores en la calle y el cartel de ex “clientes” de “chantas” dispuestos sobre sus hombros, lúgubre, y claro, en medio de la sociedad en que vivimos, pasan a la siguiente etapa, a ser víctimas de la discriminación por haber salido o al menos haber estado en un organismo ”chanta”, un perfecto circulo de mala suerte.

Lo mismo ha pasado con las organizaciones financieras que ofrecen rentabilidades “anormales”, desde Inverlink (https://en.wikipedia.org/wiki/Inverlink_case) hacia adelante no nos hemos dejado de sorprender, y quizás el caso Garay ( http://www.ahoranoticias.cl/noticias/nacional/192640-paso-a-paso-la-cronologia-del-caso-garay.html ) sea el summum del “chanta” chileno, el personaje de marras nos tenía a casi todos llorando por su dramático caso para luego caer en una desazón colectiva, y para algunos en la angustia de perderlo todo.

No sé porque somos productores de “chantas”, pero estamos rodeados de ellos, mucha gente se afana inventando cuentos para ser lo que no es y así tener lo que no se tiene por el camino largo y fatigoso de los logros personales, el camino de las verdaderas habilidades, pienso que hacer “la cortada” puede ser la explicación, “hacer la cortada” no es un chilenismo que aparezca en los glosarios internacionales, pero significa para cualquier chileno seguir el camino corto, la vía sin esfuerzo para lograr algo.

Otro acercamiento a explicar al chanta chileno según algunos editoriales es por su “viveza”, (http://www.biobiochile.cl/noticias/2015/08/02/la-viveza-del-chileno.shtml) es decir esa condición de “despierto” que le permite descubrir las fallas del sistema con sólo mirarlo, es de diagnóstico rápido y un experto para crear el atajo o hacer que las reglas funciones para él en particular, así por ejemplo, muchos “enfermos” disfrutan de licencias médicas bien pagadas mientras los verdaderos enfermos sobreexigen tristemente su humanidad para cumplir sus obligaciones.

¿Qué hacer?, a veces esto parece un campo minado, escuchando las instrucciones de algunos médicos en sus consultas, no dejo de preguntarme internamente ¿será médico este tipo?, o es un chanta, no lo sé, y es esa una parte del problema, falta información sobre personas e instituciones en formato fácil, transparente y de dominio público, información certificada que acredite sus competencias, solvencia y sobre todo, que sus roles y actuaciones puedan ser fiscalizadas.

El generar tanto “chanta” por metro cuadrado es una problemática social, no está bien, en realidad no somos “vivos”, si lo fuéramos seríamos una nación altamente competitiva, se nos ocurrirían soluciones novedosas, creativas, triunfaríamos en el mundo globalizado, en cambio hay una tendencia a empinarnos sobre montañas de espuma, nada sólido, en mi propio caso, y como acostumbro a revisarme antes de dispararme en el pié, muchas veces me veo cansado sobre ciertos temas que tengo que desarrollar y visualizo una vía que podrían desembocar en actitudes chantas, y me doy cuenta que la barrera que uno mismo levante lo salva, y esa barrera es el trabajo, la perseverancia, por lo tanto opino que es bueno poner al descubierto a los “chantas” en todo tiempo y lugar, pero quizás más importante que esa acción condenatoria sería que existiera en la conciencia colectiva de cualquier hijo de vecino, que las cosas y los logros sólo llegan con trabajo y esfuerzo duro, nada más.